El fuerte incremento del consumo de gas provocado por la ola de frío generó restricciones en el suministro de GNC en estaciones de servicio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y distintos puntos de la provincia. Frente a este escenario, el sistema energético priorizó el abastecimiento de usuarios residenciales, hospitales, escuelas y otros servicios esenciales, mientras que algunas industrias también registraron interrupciones en el suministro.
En este contexto, Oscar Olivero, vicepresidente de la Cámara de Expendedores de GNC, explicó en diálogo con Infobae las medidas adoptadas para mitigar el impacto de la crisis de abastecimiento. Entre ellas, mencionó acuerdos operativos específicos, modificaciones en la administración de la red de distribución y la próxima llegada de buques cargados con Gas Natural Licuado (GNL), que permitirán reforzar la oferta disponible.
MÁS INFO
La situación no es inédita, durante anteriores episodios de bajas temperaturas también se aplicaron restricciones temporales al expendio de GNC para garantizar el suministro a los sectores considerados prioritarios, una política que volvió a implementarse ante el pico de demanda registrado en los últimos días. Según detalló Olivero, el inconveniente no tiene que ver con la producción de gas, sino con la capacidad de transporte y el salto de consumo en pleno invierno.
Por qué no hay gas: los límites en el transporte por gasoductos
El referente de la Cámara de Expendedores de GNC precisó que la producción del yacimiento Vaca Muerta debería ser suficiente para abastecer la demanda local, pero señaló que el sistema encuentra limitaciones en el transporte por gasoducto. Olivero destacó que Argentina tiene suficiente capacidad para transportar 120 millones de metros cúbicos diarios, que alcanzan para cubrir la demanda durante ocho o nueve meses del año. En tanto, con la llegada de las bajas temperaturas, empieza a haber un desajuste entre oferta y demanda.
“Hay un desfasaje”, indicó, al dar cuenta del incremento del consumo en los hogares en la temporada invernal. De acuerdo con la descripción de Olivero, el consumo residencial puede elevarse "hasta un 70%" por encima de lo normal con las bajas temperaturas. Esta suba ejerce presión sobre el sistema de distribución y da como resultado restricciones para otros usuarios.
Olivero señaló que el abastecimiento de gas durante los meses de mayor demanda depende desde hace años de la importación de Gas Natural Licuado (GNL). En ese sentido, detalló que durante junio ingresarán al país ocho barcos con GNL, mientras que para julio está prevista la llegada de otros ocho cargamentos. El vicepresidente de la Cámara de GNC dijo que ese combustible debe atravesar un proceso de regasificación en la planta de Zárate antes de ser incorporado al sistema. Según estimó, “en una semana, diez días” podría comenzar la gasificación y posterior inyección del recurso a la red.
Sin embargo, advirtió que una mayor disponibilidad de gas no alcanza para resolver por completo los problemas que se presentan durante los episodios de frío intenso. De acuerdo con su explicación, las bajas temperaturas provocan que las moléculas del gas se contraigan, reduzcan su velocidad de transporte y disminuya la presión en los gasoductos. “Técnicamente, no es posible” corregir esa situación únicamente mediante una mayor inyección de gas, sostuvo Olivero al referirse a las limitaciones operativas que enfrenta el sistema en condiciones climáticas extremas.
