Una de las novelas del mercado de pases europeo tiene como protagonista a Julián Álvarez, quien busca marcharse del Atlético de Madrid con el objetivo de sumarse al Barcelona. Sin embargo, las negociaciones no avanzan de manera favorable y esto comienza a repercutir de cierta manera en el estado de ánimo del jugador. Algo que no solo puede condicionarlo en su vida privada, sino también en lo que respecta al campo de juego.
«Julián Álvarez está destrozado anímicamente por no arreglar su salida del Atlético de Madrid, según su propio entorno», expresó el periodista Matías Palacios. Está claro que el delantero entiende que cumplió un ciclo defendiendo la camiseta del conjunto madrileño y que un club como el catalán se ajusta más a su manera de jugar, debido a que tendría más minutos en su posición.
De momento, el Atlético de Madrid rechaza cualquier oferta que tiene sobre la mesa y sostiene que la presencia del argentino se mantendrá en el plantel, al menos, durante la próxima temporada. Por otro lado, la única manera de romper esta voluntad es ejecutar la cláusula de rescisión, que se encuentra establecida en unos 500 millones de euros.
El valor mencionado es una cifra que el Barcelona rechaza de manera absoluta pagar, porque no considera que Julián Álvarez tenga un valor de mercado acorde a ese monto. Además, se debe considerar que no cuenta con los fondos suficientes para hacerse cargo de la suma. Una situación que tampoco otros clubes poderosos de Europa podrían afrontar en caso de querer avanzar por los servicios del argentino.
Julián Álvarez, sin ser convocado
Por otro lado, se debe considerar que Atlético de Madrid se encuentra en la recta final de la pretemporada, lo que obliga a disputar algunos partidos amistosos con el objetivo de probar nuevas tácticas y observar cómo se van adaptando los jugadores que recién llegaron al sistema del “Cholo” Simeone. El próximo adversario es el Olympique de Marsella de Francia, pero la lista de concentrados expuso una ausencia que hace bastante ruido.
Es que el técnico argentino tomó la decisión de que Julián Álvarez quede afuera de la lista de convocados. Una decisión que, por sí sola, sorprende, pero que, si se analiza en contexto, tiene una explicación más acertada. Marcos Llorente, Álex Baena y Juan Musso también quedaron al margen. Se trata de jugadores que estuvieron disputando el Mundial hasta sus últimos días y comenzaron sus vacaciones varios días más tarde que el resto.
Aunque hay una particularidad: Giuliano Simeone sí formó parte de la delegación que emprendió viaje para medirse con el conjunto francés, en la previa del regreso de la actividad oficial del Atlético de Madrid. Puede que su presencia responda a una decisión del cuerpo técnico o, simplemente, a una cuestión deportiva.
