Francia puede asegurarse una ruta logística más cómoda en el Mundial cuando se enfrente a Noruega en su último partido del Grupo I el viernes, aunque terminar primera del grupo podría suponer uno de los caminos más difíciles hacia el trofeo.
Francia, que ya tiene asegurado su pase a la ronda de los 32 mejores tras sus victorias sobre Senegal e Irak, solo necesita un empate para terminar primera gracias a su mejor diferencia de goles.
Si bien los beneficios deportivos de liderar el grupo son discutibles, lograrlo permitiría a los campeones de 2018 permanecer en el noreste de Estados Unidos hasta los cuartos de final, en lugar de emprender un viaje por todo el país pasando por Dallas, Miami y Atlanta.
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Se prevé que Francia realice cambios. Didier Deschamps, quien regresó a casa tras el fallecimiento de su madre, utilizó los cinco cambios durante la victoria del lunes 3-0 sobre Irak, lo que indica que la gestión de la plantilla podría tener prioridad ahora que la clasificación está asegurada. Su asistente Guy Stephan dirigirá al equipo en Boston.
La situación a la que se enfrenta Francia es inusual.
Terminar primera probablemente evitaría un choque rápido con equipos como Brasil, Inglaterra y Portugal, además de reducir los viajes, pero en última instancia podría colocarla en un camino que podría incluir a Alemania en octavos de final y a la campeona europea, España, en semifinales.
Mientras tanto, Noruega se ha convertido en una de las revelaciones del torneo. Más allá de su celebración de remo sincronizado, que ha conquistado a admiradores de todo el mundo, sus victorias sobre Irak y Senegal ya les han asegurado un puesto en las rondas eliminatorias.
El equipo del entrenador Stale Solbakken llega rebosante de confianza tras su victoria 3-2 sobre Senegal, pero el desgaste físico de ese encuentro podría provocar una rotación importante contra Francia.
Tras la victoria, Solbakken declaró que Noruega haría todo lo posible para ayudar a Erling Haaland a conseguir la Bota de Oro, ya que el delantero suma cuatro goles, pero que podría mostrarse reacio a arriesgar a sus mayores estrellas una vez asegurada la clasificación.
Haaland y el capitán Martin Odegaard, los dos jugadores más influyentes de Noruega, podrían estar en el banquillo mientras Solbakken se prepara para la fase eliminatoria.
De ser así, se espera que Alexander Sorloth lidere el ataque, mientras que Patrick Berg, quien asistió a Haaland en su segundo gol contra Senegal, podría ocupar un puesto en el mediocampo.
El defensa central Leo Ostigard también ha reforzado sus argumentos para ser titular y podría sustituir al lesionado Julian Ryerson.
Independientemente de si Noruega realiza rotaciones o no, Francia tendrá que enfrentarse a uno de los equipos en mejor forma del torneo.
Los escandinavos han marcado siete goles en dos partidos, con Haaland y Odegaard nuevamente como referentes de su ataque.
Francia, sin embargo, cuenta con su propio jugador estrella en plena forma y una potencia ofensiva incomparable. El doblete de Kylian Mbappé contra Irak elevó su cuenta goleadora en la Copa del Mundo a 16 tantos -cuatro en esta edición-, igualando a Miroslav Klose y dejándolo a solo dos del récord histórico de Lionel Messi.
(Reporte adicional de Philip O'Connor, edición en Español de Javier Leira)
