El oro puede ser el momento más visible de una carrera deportiva, aunque detrás de una medalla muchas veces existe una historia que permanece lejos de las cámaras. Micaela Levaggi, quien se quedó con los 1500m de los Juegos Suramericanos, volvió a poner sobre la mesa la realidad que atraviesan los atletas nacionales y contó que una rifa le permitió reunir el dinero necesario para viajar, entrenarse y competir en Europa.
Levaggi llegó a los Juegos Suramericanos después de atravesar un año de crecimiento deportivo. Sin embargo, su preparación no estuvo sostenida únicamente por las estructuras tradicionales del alto rendimiento ni mucho menos, sino a una cantidad de acciones que tuvo que poner el cuerpo para poder competir.
En diálogo con TyC Sports, la atleta marplatense explicó sobre su situación tras ganar el oro: “Agradecimiento a la gente. Yo lo dije hace un rato: este año pude subir el nivel, y ese récord sudamericano que tengo lo pude hacer gracias a una rifa en la que miles de personas participaron. Y con eso pude comprar pasajes, estadía y todo en Europa, donde hice no sólo el récord sudamericano de 1500, sino el nacional de 5000”.
Más allá de que el resultado deportivo terminó siendo extraordinario, ya que durante ese período consiguió el récord sudamericano de 1500 metros y también estableció una nueva marca nacional en los 5000 metros, detrás de esos registros hubo una red de personas que decidió ayudarla. “A mi Confederación, que me ayudó con las preparaciones de este año, pero toda esa gente, gente trabajadora, gente que me escribía —y me emociono un poco porque recién lo dije— me decía: 'Mica, no llego a fin de mes, te puedo comprar solo un numerito, pero cobro y te compro otro'", comentó.
Para la atleta, esos gestos tuvieron un significado que excedió ampliamente lo económico. Criada en una familia de bajos recursos, reconoció que conocer el esfuerzo que hacían esas personas para ayudarla la movilizó especialmente. Por eso, después de ganar el oro en los Juegos Suramericanos, decidió compartir el logro con quienes habían contribuido para que pudiera llegar hasta allí. La historia también permite observar una cara menos conocida del deporte argentino: la distancia que puede existir entre el nivel competitivo de un atleta y los recursos disponibles para sostener una carrera internacional.
En julio de 2026, Levaggi ingresó al sistema de becas del ENARD, una ayuda que representa un respaldo importante para continuar con su preparación. La propia atleta explicó que ese acompañamiento puede marcar una diferencia para quienes buscan competir al máximo nivel. Sin embargo, Levaggi resaltó que, lo que le permitió entrenar y competir, fue otra cosa: "Si los atletas que hoy están tratando de buscar ese apoyo que yo tuve y que hizo la diferencia, y que hoy capaz lo puedo tener un poquito más con el ENARD, que no duden en apoyarlos porque para nosotros es muy importante y no queremos más que llevar la bandera a lo más alto que se pueda”.
Su mensaje estuvo dirigido especialmente a aquellos deportistas que todavía intentan conseguir el respaldo necesario para desarrollarse. Para ella, el acompañamiento no representa solamente una cuestión económica: puede ser el factor que permita que un atleta tenga la posibilidad de competir y demostrar todo su potencial.
Micaela Silva también expuso las dificultades
La preocupación por las condiciones del deporte amateur no quedó únicamente en las palabras de Levaggi. Silva, integrante del equipo argentino de esgrima en florete, también se refirió a las dificultades que atraviesan quienes compiten en disciplinas con menor exposición.
“Realmente hoy en día hay muy poco apoyo económico para todo lo que son los deportes amateurs y creo que, sin duda alguna, con más apoyo en todos estos deportes los resultados serían otros, mucho mejores seguramente”, explicó la esgrimista en una entrevista con Página 12.
Su planteo coincide con una problemática que aparece con frecuencia entre los representantes argentinos de disciplinas individuales: la necesidad de combinar la preparación deportiva con trabajos u otras actividades que permitan sostener los gastos cotidianos. En ese contexto, la competencia internacional puede convertirse en un desafío que comienza mucho antes de ingresar a una pista, una cancha o un estadio.
Una problemática que también alcanzó a Las Leonas
La situación expuesta por las atletas en los Juegos Suramericanos se suma a testimonios recientes de otros representantes del deporte argentino. Las Leonas, después de conquistar el Mundial de hockey, también contaron aspectos relacionados con las condiciones en las que desarrollan sus carreras. Algunas integrantes del seleccionado explicaron que las becas recibidas no siempre resultan suficientes para cubrir todos sus gastos.
El contraste resulta significativo: incluso después de alcanzar grandes resultados internacionales, los deportistas pueden continuar enfrentando dificultades económicas. El caso de Levaggi resume esa contradicción de manera particular. La atleta consiguió resultados de alcance continental y se convirtió en una de las protagonistas de los Juegos Suramericanos, pero para llegar a ese nivel necesitó recurrir a una iniciativa propia y al respaldo de personas que decidieron colaborar.
