Una de las mejores apariciones de Boca en lo que va de la temporada es Tomás Aranda, pero el destino le puso en el camino un obstáculo más que complicado porque tendrá que superar una fractura de peroné. Una lesión que lo tendrá un tiempo más que importante fuera de los campos de juego y con una recuperación de cierto cuidado, debido a que cualquier paso en falso puede agrandar aún más el tiempo que le demandará estar activo para entrenar a la par de sus compañeros.
"Tomás Aranda recibió el alta médica y comienza su recuperación", expresó el periodista Leandro Aguilera en su cuenta de X (Ex Twitter). Lo particular es que el joven estuvo acompañado por el "Chelo" Delgado en la clínica para supervisar que no le faltara nada y que el club se encuentra a disposición absoluta en este duro momento en la carrera de un jugador profesional, como es regresar de una lesión de gran impacto.
Hay que recordar que la lesión es una desgracia, pero es parte de los movimientos que los jugadores pueden llegar a realizar en los partidos como también en los entrenamientos. El joven Aranda quiso realizar un rondo con el pie, pero este se le trabó y se desplomó en el piso. El grito que pegó, de acuerdo con lo expresado por los presentes, fue uno tan grande que generó que el entrenamiento se detuviera de forma inmediata. Poco después se conoció la dolorosa noticia.
En lo que respecta a los partidos profesionales, se tiene conocimiento de que Rodolfo Arruabarrena maneja dos alternativas para reemplazar al joven dentro del campo de juego. Uno es Sebastián Villa, que se trata del más pedido por los hinchas porque entienden que tiene varias condiciones como para afrontar lo que resta de titular. Mientras que el cuerpo técnico también puso en consideración a Alan Velasco, que no cuenta con tanto apoyo de los fanáticos por su nivel regular.
¿Boca puede salir al mercado?
Es bastante particular la lesión de Tomás Aranda porque se compone de cuatro pasos de recuperación. El primero ya se consumó, que es la cirugía y protección de la zona. Se trata de un tiempo de reposo de dos semanas. Luego se produce el proceso de rehabilitación, que le demandará entre seis y 10 semanas. Fácil se puede mencionar que dos meses sin actividad va a estar.
Mientras que la tercera fase de la lesión se trata del retorno al campo de juego, pero de manera paulatina, porque puede que otros músculos se vean afectados al no estar entrenando a un nivel profesional por un largo tiempo. Se estima que recién en dos semanas tendrá una puesta a punto desde lo físico y en lo deportivo. Esto permite entender que los plazos no le dan a Boca la chance de obtener un cupo para sumar un refuerzo, debido a que debe tratarse de una lesión de seis o más meses.
