Boca Juniors atraviesa un cierre de año cargado de expectativas después de la remontada ante Vasco da Gama en el estadio Maracaná. Con la final de la Copa Sudamericana 2026 en el horizonte y otro compromiso decisivo por la Copa Argentina, el "Xeneize" sueña con el regreso anticipado de Tomás Aranda, que se recupera de su lesión mientras Rodolfo "Vasco" Arruabarrena analiza su situación.
El mediapunta, de 19 años, muestra progresos en la rehabilitación de la fractura de peroné por la que fue operado el 27 de agosto. Su buena respuesta a las distintas etapas del trabajo alimenta la posibilidad de volver antes de lo previsto, aunque todavía no tiene una fecha de regreso confirmada.
Según informó TyC Sports, en Boca no lo descartan para la final de la Copa Sudamericana del 21 de noviembre en Barranquilla. Se trata, de todos modos, de una posibilidad compleja y sujeta a la evolución del futbolista, no de una presencia asegurada.
El panorama inicial contemplaba que Aranda recién volviera a jugar en 2027. Ese escenario sigue vigente, sin embargo las buenas sensaciones que viene demostrando en su recuperación durante las últimas semanas abrieron otra expectativa con la chance de que reaparezca antes de fin de año.
Los plazos de Aranda en Boca y la postura del Vasco Arruabarrena
La cercanía de los partidos decisivos obliga a mirar el calendario con prudencia. El objetivo ahora es que Aranda llegue a disposición para la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield, prevista para el 14 de noviembre, una semana antes de la definición de la Copa Sudamericana ante Atletico Mineiro.
El plazo orientativo de su lesión era de entre ocho y doce semanas para la consolidación ósea. Ese rango no equivale al alta deportiva de Aranda, ya que volver a entrenarse con el grupo y recuperar condiciones para disputar un partido son pasos diferentes.
"Vasco" Arruabarrena mantendrá la cautela y no lo exigirá si no lo encuentra plenamente recuperado. Por eso, en Boca Juniors la decisión dependerá de su estado físico y no solamente de que se acerque una fecha importante.
Por qué el antecedente de Paredes genera ilusión, pero no fija una fecha
El regreso de Leandro Paredes antes de lo esperado funciona como un estímulo dentro del club. Su recuperación dejó un antecedente cercano que ayuda a explicar el optimismo alrededor del juvenil. Sin embargo, las lesiones son diferentes y no permiten trasladar automáticamente los tiempos de un futbolista al otro. Que Paredes haya podido volver no significa que Aranda deba seguir el mismo recorrido ni que pueda hacerlo con idénticos plazos.
La expectativa, entonces, convive con un límite claro: no se acelerará su vuelta para alcanzar un partido determinado. El cuerpo técnico seguirá su evolución antes de resolver si puede sumarlo a las opciones del cierre de temporada.
Las alternativas de Boca mientras espera a Aranda
Alan Velasco ocupó el espacio que dejó el juvenil y volvió a sumar minutos en el Maracaná después de tres semanas de inactividad por un desgarro. Su retorno le ofrece al entrenador una alternativa para la creación ofensiva. Arruabarrena también evalúa la posibilidad de utilizar a Sebastián Villa y Leonel Flores junto a Miguel Merentiel. Esa variante, que empleó en Brasil, prioriza la velocidad y la capacidad de atacar los espacios.
Contar con esas opciones permite preparar los próximos compromisos sin dar por descontada la recuperación del dueño de la camiseta número 10. Aranda continúa su puesta a punto mientras el equipo busca sostener las respuestas que encontró en la clasificación a la final.
Adam Bareiro también apunta a volver: cuál es su situación
Más allá del caso de Aranda, Boca sigue la evolución de Bareiro. El delantero, importante durante el primer semestre con Claudio Úbeda, quedó al margen por un doble desgarro en el aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo, al que se sumó una hernia de disco lumbar.
Ese cuadro hacía pensar que quedaba afuera por lo que restaba de la temporada y en una reaparición durante 2027. Pero su mejoría actual abre la posibilidad de que vuelva antes, aunque tampoco tiene un retorno garantizado para las definiciones de noviembre.
La misma prudencia alcanza a los dos futbolistas. Boca sueña con ampliar su plantel disponible, pero la ilusión por recuperar a Aranda y Bareiro no cambia la prioridad: que regresen en condiciones de competir, sin forzar los tiempos de sus rehabilitaciones.
