En un contexto donde la escena electrónica argentina gana cada vez más protagonismo a nivel global, proyectos como BIØY y CLOZ empiezan a destacarse por su propuesta híbrida y su búsqueda sonora. Ambos artistas vienen construyendo un recorrido sólido dentro del circuito local, con presentaciones en clubes y festivales, y una identidad que cruza el techno con elementos performáticos y sets en vivo.
Su reciente paso por Ultra Buenos Aires, una de las franquicias más importantes de la música electrónica a nivel mundial, con ediciones en ciudades como Miami, Tokio y Río de Janeiro, marcó un nuevo punto de inflexión en sus carreras. Allí se presentaron dentro del espacio Kosmos, una plataforma orientada a sonidos más conceptuales, donde desplegaron un set conjunto que reflejó la evolución de su proyecto compartido.
BIØY y CLOZ: el set que confirmó que la nueva electrónica argentina pisa fuerte
Acaban de pasar por Ultra Buenos Aires, uno de los festivales más importantes del circuito electrónico. ¿Cómo vivieron esa experiencia y qué les dejó compartir ese escenario dentro del espacio Kosmos?
- BIØY & CLOZ: Fue un gran desafío y estamos muy felices de haber sido parte de uno de los festivales más importantes del mundo. Lo vivimos con la misma energía y creatividad que llevamos a cada fecha, pero con una intensidad especial. Tener a nuestra gente ahí, acompañándonos, lo hizo aún más significativo. En lo personal, CLOZ ya había tocado el año anterior, pero esta vez, junto a BIØY, pudimos mostrar una faceta distinta, más híbrida, y eso elevó mucho la experiencia. También fue un punto de consolidación para nosotros como proyecto llevar un formato compartido a un escenario como ULTRA, dentro de Kosmos, y sentir que funcionaba tanto a nivel musical como en la conexión con la gente. Es una experiencia que repetiríamos una y mil veces.
En Ultra presentaron un set conjunto. ¿Cómo fue el proceso de construir ese show entre los dos y qué buscaban transmitir con esa narrativa musical?
- BIOY: El proceso de construir el show entre los dos fue muy dinámico y muy natural, casi como si tocáramos juntos desde hace muchísimo tiempo. Creemos que eso se dio en gran parte porque ya habíamos producido varios temas juntos antes del show, incluso sin saber todavía que íbamos a terminar presentándonos en este formato. Cuando producís con otra persona, empezás a entender muy rápido qué sonidos le gustan, qué estética busca, qué tipo de energía elige y qué nivel de detalle prioriza en un track. Entonces, al momento de armar el set, ya había una comodidad muy grande y un entendimiento bastante claro sobre lo que cada uno iba a querer aportar.
- CLOZ: Desde el lado conceptual, quisimos llevarlo hacia un lugar más divertido, groovero y moderno, sin perder profundidad. Nos interesa construir sets que atraviesen diferentes estados emocionales, manteniendo siempre el groove como hilo conductor. También aparece mucho el juego con lo híbrido, momentos de improvisación, intervención en vivo y decisiones que suceden en el momento. Buscamos que cada presentación tenga algo único, que no sea una estructura rígida sino una experiencia viva.
La escena electrónica argentina está teniendo cada vez más presencia en festivales internacionales. Después de esta edición de ULTRA, ¿cómo ven hoy el lugar que ocupa la nueva generación de DJs y productores locales?
- CLOZ: Creemos que hoy los DJs y productores locales están ocupando cada vez más espacio dentro de la escena electrónica mundial, y que además se están empezando a consolidar incluso por encima de muchos artistas internacionales que vienen a tocar a las fechas más masivas e importantes del país. Se está viendo cada vez más que los eventos eligen artistas nacionales para abrir las jornadas o hacer los warm-ups, y muchas veces esos sets terminan siendo mucho más interesantes. Eso habla no solo del nivel técnico o artístico que hay, sino también de una identidad cada vez más fuerte dentro de la escena local.
- BIOY: Concuerdo que cada vez se le da más lugar al talento nacional, y eso responde a que el nivel artístico realmente es muy alto. Hoy los DJs y productores locales no solo están ganando espacio, sino que también están logrando destacarse incluso dentro de contextos donde conviven con artistas internacionales. Argentina tiene una escena con muchísima personalidad, una cantera enorme de artistas y también una base sólida de proyectos ya consolidados. Todo eso hace que el país esté cada vez más posicionado dentro del circuito global, no solo como plaza de consumo, sino como un verdadero motor creativo dentro de la música electrónica.
BIØY viene consolidándose dentro del techno con sets de producción propia y CLOZ combina formatos live y DJ sets. ¿Cómo dialogan esas identidades sonoras cuando se encuentran en un mismo escenario?
- BIOY & CLOZ: Las dos identidades dialogan de una manera muy natural porque, aunque cada uno tiene su universo sonoro, hay una sensibilidad musical bastante compatible entre ambos. En nuestro caso, el punto de encuentro aparece mucho en la forma de entender la pista, la narrativa del set y la intención de generar una experiencia que tenga tanto energía como profundidad. Por un lado, hay una búsqueda fuerte desde la producción propia, la construcción de climas y la contundencia del groove. Por el otro, aparece una impronta más ligada al live, a la intervención y a una ejecución más orgánica. Cuando esas dos identidades se encuentran, se genera un equilibrio interesante entre control, espontaneidad y musicalidad. Creemos que ahí está la esencia del proyecto: en lograr un formato que no sea lineal ni predecible, sino una experiencia con identidad propia, donde lo electrónico, lo performático y lo emocional conviven de manera orgánica.
Desde sus comienzos en la escena electrónica argentina, ¿qué sienten que cambió en sus carreras y cuáles son los próximos pasos o proyectos que se vienen para cada uno?
- CLOZ: Desde mis comienzos en la escena electrónica argentina hubo un cambio clave en mi carrera: dejar mi trabajo en la industria farmacéutica para dedicarme al 100% a la música, que es lo que más amo. Ese paso me permitió volcar todo mi tiempo y energía en producir mi propia música y desarrollar un sonido cada vez más sólido, reconocible y auténtico. Hoy, en mis sets suelo tocar mayormente música propia y material inédito, tanto mío como de otros productores, lo que hace que cada presentación tenga algo único. Además, no me limito solo al formato DJ set, sino que también exploro hybrid sets y live sets, buscando siempre llevar la experiencia un poco más allá.
En paralelo, estoy en un proceso constante de crecimiento y profesionalización: sigo estudiando producción, mezcla y mastering, incorporando nuevas herramientas y tecnologías para seguir evolucionando y perfeccionando mi identidad sonora. En cuanto a lo que viene, estoy muy entusiasmado por los próximos pasos. Voy a presentarme por primera vez en Neuquén, en Club Mood, junto a la productora Euphoria, que viene apostando fuerte por la escena y ha trabajado con artistas internacionales como Pan-Pot. También voy a estar en Tucumán haciendo el warm up para Pavel Petrov, uno de los artistas que más admiro, en un festival organizado por Club de Amigos, donde ya es mi cuarta participación. Además, estoy planificando una gira en Chile para fines de abril, en mayo se viene una fecha muy potente con un artista internacional, y ya estoy proyectando mi gira europea para septiembre y octubre, con algunas fechas confirmadas.
