Rubén Rada murió este miércoles 26 de agosto a los 83 años, después de permanecer cerca de un mes internado a raíz de una neumonía bilateral. La noticia fue confirmada por su familia en las redes sociales del músico. Se fue uno de los grandes nombres de la música uruguaya, pero también un artista que hasta sus últimos meses siguió componiendo, grabando, reuniéndose con otros músicos y pensando en nuevos proyectos.
De hecho, apenas unas semanas antes de su muerte había presentado un nuevo proyecto. El 16 de julio, el mismo día en que cumplió 83 años, estrenó ¿Quién va a cantar?, un ciclo audiovisual que lo mostraba en una faceta que lo acompañó durante toda su carrera: la del músico dispuesto a encontrarse con otros artistas, mezclar generaciones y volver a jugar con las canciones.
¿Quién va a cantar?, el último proyecto que Rada lanzó en vida
La propuesta nació como un ciclo de encuentros musicales grabados en El Bosque Suena, una escuela de música ubicada en El Pinar. La idea era sencilla pero profundamente ligada a la trayectoria de Rada: en cada episodio, el músico recibía a un artista o grupo invitado para intercambiar repertorios. Cada uno interpretaba una canción del otro, en un formato que además incluía ensayos, conversaciones y escenas de backstage.
El primer episodio tuvo como invitada a La Vela Puerca, una de las bandas más importantes del rock uruguayo contemporáneo. El encuentro tenía, además, un antecedente: Rada ya había invitado a Sebastián Teysera a participar de una versión candombera de El Viejo para el disco Candombe con la ayudita de mis amigos. En 2024, La Vela Puerca le devolvió el gesto al convocarlo a su show en el Antel Arena.
La grabación de ¿Quién va a cantar? había ocurrido en mayo y reunió a Rada con su banda y a integrantes de La Vela Puerca. El registro buscó mostrar no solamente las canciones terminadas, sino también el proceso de encuentro entre los músicos, desde los ensayos hasta las conversaciones previas a la grabación.
La elección del nombre tampoco era casual. ¿Quién va a cantar? es una canción del repertorio de Rada y también el título de uno de sus discos de comienzos de los 2000. El proyecto recuperaba así una parte de su propia historia para ponerla nuevamente en diálogo con músicos más jóvenes.
Y esa parecía ser, en sus últimos años, una de las formas que más disfrutaba de hacer música: volver sobre sus propias canciones sin quedar atrapado en el pasado.
Una carrera marcada por la mezcla
Para entender la dimensión de su trayectoria hay que retroceder varias décadas. Rada formó parte de El Kinto, una banda fundamental para el nacimiento del candombe beat, donde compartió camino con Eduardo Mateo. El grupo comenzó a experimentar con la combinación del candombe, el rock y otras influencias y terminó convirtiéndose en una de las bases de la música uruguaya contemporánea.
Después llegó Tótem, otro de los proyectos fundamentales de su carrera. Formada a comienzos de los 70, la banda profundizó la mezcla entre candombe, rock y música latina y dejó canciones como Dedos y Biafra. Rada volvería una y otra vez sobre ese repertorio durante su carrera.
En 1977 llegó Opa, junto a los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso y Ringo Thielmann. Allí participó de Magic Time, un disco que llevó la combinación de candombe y jazz fusión a otro nivel y que le permitió acercarse a una escena musical internacional.
Pero Rada también construyó una extensa carrera como solista. Su primer disco, Rada, apareció en 1969 y contenía Las manzanas, una de las canciones que marcaron el comienzo de su recorrido individual. Con el tiempo llegarían discos y canciones que ampliaron todavía más su universo musical, siempre atravesado por el candombe pero también por el rock, el jazz, el funk, el samba, la murga y la canción popular.
De Rada para niños a sus proyectos más recientes
Otra parte fundamental de su obra fue la música para chicos. Con proyectos como Rada para niños, Rada consiguió llegar a nuevas generaciones y construir un vínculo con públicos que quizás años después descubrirían su obra adulta. Esa capacidad para atravesar edades fue una de las particularidades de su carrera.
En 2020 volvió sobre su propio recorrido con Parte de la historia, un proyecto que recuperó canciones de El Kinto, Tótem y Opa y que posteriormente fue editado como disco en vivo. El trabajo funcionó como una revisión de algunas de las etapas fundacionales de su trayectoria y de la música uruguaya.
Pero incluso cuando miraba hacia atrás, Rada parecía estar pensando en lo que venía después. A fines del 2025 y comienzos del 2026 había presentado proyectos como Gamurgatrónica y Candombe con la ayudita de mis amigos. El primero profundizó su vínculo con la murga, mientras que el segundo reunió versiones y colaboraciones con distintos artistas.
Incluso había anunciado dos conciertos junto al brasileño Chico César y preparaba dos funciones dedicadas a Tótem para octubre, junto al bajista Daniel “Lobito” Lagarde y el baterista Santiago Ameijenda. Esos proyectos quedaron inconclusos tras su muerte.
Rada siguió creando hasta el final
Hay algo particularmente significativo en la sucesión de proyectos que Rada dejó en marcha. A los 83 años, después de más de seis décadas de carrera, seguía comportándose como un músico que todavía tenía cosas por hacer.
Y ¿Quién va a cantar? terminó siendo una síntesis particularmente precisa de esa manera de entender la música. Rada aparecía como anfitrión, pero también como compañero de otros artistas; recuperaba canciones propias, escuchaba las de los demás y dejaba que nuevas generaciones se apropiaran de su repertorio. El proyecto se estrenó el día de su cumpleaños. Poco más de un mes después, Rubén Rada murió.
Quedaron canciones, discos, grabaciones inéditas y proyectos que todavía esperaban convertirse en realidad. Pero también quedó una obra que nunca necesitó elegir entre el candombe, el rock, el jazz, la murga o la canción popular. Rada hizo de esa mezcla una identidad propia y pasó más de 60 años demostrando que, para él, la música nunca era algo terminado: siempre había una canción más por cantar.
