Cada 17 de agosto, la memoria patria renueva su tributo al General José de San Martín en un nuevo aniversario de su paso a la inmortalidad. Más allá de los libros de historia, el sentimiento popular encontró en el folklore un canal idóneo para homenajear al Libertador de América, convirtiendo a la cueca San Martín en una obra fundamental del repertorio de raíz que sintetiza la magnitud de su epopeya.
Nacida de la pluma de Hilario Cuadros y musicalizada por el arpista paraguayo Félix Pérez Cardozo, la composición cobró un alcance masivo al ser popularizada por Los Chalchaleros. A través de sus versos, la canción define al prócer como un sembrador de libertades y propulsor continental: "San Martín, sembrador de libertades / propulsor de nuestro gran Continente / defensor de santísimos ideales / ese fue nuestro máximo valiente".
El texto de la cueca se detiene en pasajes clave de la campaña libertadora, destacando tanto la logística comunitaria como el heroísmo militar. En sus estrofas se rinde homenaje al esfuerzo de Fray Luis Beltrán -"Se oye aún el tañir de las campanas, que fundió Fray Luis Beltrán, el cuyano"-, cuya labor en la fundición de insumos para el Ejército de los Andes simbolizó el compromiso de los pueblos locales. Asimismo, la proeza del cruce andino es trazada con precisión geográfica desde El Plumerillo, Uspallata y Picheuta, retratando al héroe bajo la imagen del "Cóndor de los cuyanos".
El recorrido lírico rememora también batallas decisivas de la gesta trasandina:
"La sorpresa que fue Cancha Rayada / la libró valientemente Las Heras / quien luchó en los campos inmortales / y salvó en Maipú nuestra bandera", continúa la canción popularizada por Los Chalchaleros. En su cierre, la obra formula el anhelo de que el nombre del Libertador permanezca inmutable, al proclamar: "San Martín, que tu nombre sea eterno / como eternas son las nieves andinas; / sos el gran protector de mi Argentina".
Letra completa de la cueca San Martín
San Martín, San Martín
el gigante de los grandes
su pecho acuno el clarín
en la nieve de los andes
Corazón y valor
de los bravos granaderos
pelearon la libertad
y en la muerte consiguieron
Cruzando la cordillera
nieve y tormentas heladas
polvora, sangre y cañón
y bayoneta calada
gloria del Libertador
hazaña nunca igualada
A pelear y a luchar
por la Patria conquistada
que con Chile y el Perú
llevan la sangre hermanada
A seguir y a morir
con el alma a la batalla
que al frente el gigante va
más allá de las montañas
