Chechi De Marcos atraviesa un momento de transformación artística y personal. A pocos meses del lanzamiento de El ángel que soy, la cantante y compositora publicó Ey, no molestes, un nuevo álbum que propone un cambio de perspectiva, donde antes predominaban una sensibilidad más introspectiva y una estética angelical, ahora aparecen el enojo, la ironía, la actitud y una identidad musical mucho más rockera.
El resultado es un trabajo que nació mientras todavía terminaba de producir su disco anterior y que encontró su concepto en una canción que funcionó como disparador de toda una nueva etapa. Después de adelantar el repertorio completo en Niceto, la artista se prepara para uno de sus próximos grandes desafíos: presentarse en el escenario principal del Primavera Sound 2026.
En diálogo con El Destape, habla sobre el proceso creativo detrás del álbum, el lugar del enojo en sus canciones, sus influencias cinematográficas, las colaboraciones y los planes para llevar su música a otros escenarios.
Chechi De Marcos presenta "Ey, no molestes"
Entre El ángel que soy y este nuevo disco parece haber un cambio bastante marcado de personalidad. ¿Cómo surgió esa transformación?
—Es más directo, más malvado. Es un poco más eso que me estaba pasando en mi vida también. Cuando estaba terminando El ángel que soy ya estaba componiendo estas canciones. Me quedaron varias afuera y, como ya tenía los temas del otro disco terminados, me quedé con ganas de seguir haciendo música. Mientras terminábamos de mezclarlo y producirlo, seguí componiendo. En realidad, los dos discos se solapan en un momento.
¿En qué momento te diste cuenta de que las nuevas canciones estaban construyendo un universo diferente?
—Venía escuchando mucho bandas como Led Zeppelin y Black Rebel Motorcycle Club, que me encanta. Estaba muy metida en esa música de banda, en ese sonido. También escribía mucho en mi casa y todo surgió a partir de la canción que da nombre al concepto del disco. Ahí me di cuenta de que había una idea que atravesaba todo: poner límites. Yo estaba literalmente muy enojada y medio loca en ese momento, entonces fue fácil construir el concepto porque era exactamente lo que me estaba pasando.
También hay una estética muy particular, con referencias a la defensa personal, el karate y las películas de acción. ¿Cómo construiste esa identidad visual?
—A partir de esa canción surgió toda esta idea de la defensa personal, la gomera, el karate y la parte más visual. También estaba muy metida en una estética vintage, más de banda, medio tarantinesca. Estaba muy a full con Kill Bill y Death Proof, consumiendo mucha música y películas un poco más violentas. Yo nunca fui una persona muy violenta, pero toda mi angustia y mis pensamientos más sensibles, que suelen ir hacia la depresión o el drama, esta vez se transformaron en una cosa más de ira. Y la aproveché para hacer música.
¿Sentís que el enojo puede ser más movilizador que la tristeza?
—Totalmente. La tristeza es como más pasiva, te quedás en un lugar en el que las cosas te pueden pasar por encima. En cambio, estar enojada te envalentona un poco. Es un estado más activo, más hacia afuera y menos culposo. La ira y la violencia, en ese sentido, me parecen una forma de sacar las cosas para afuera. Te arma un escudo, te hace pararte distinto.
¿Cómo surgió la colaboración con María Wolff? ¿La habías imaginado desde el momento en que compusiste la canción?
—Yo ya había terminado el tema y las chicas con las que trabajo me sugirieron que invitara a alguien a cantar en alguna canción del disco. Al principio no sabía si quería hacer colaboraciones porque me cuesta un poco soltar esas cosas. Después pensé que estaría buenísimo que María fuera parte porque soy muy fan de su música. Escuché la canción y me pareció que podía quedar muy bien con su voz. De hecho, cuando llega su parte me parece mucho mejor que la mía. Me encanta su voz y sentí que iba a quedar muy natural. Se re copó y estuvo increíble.
También participa Javiera Mena. ¿Cómo nació ese encuentro?
—Soy muy fan de ella. El año pasado la escuché muchísimo y me volví loca con sus canciones, sus melodías y sus letras. Siento que tiene algo súper auténtico y personal. A veces hace canciones muy pop y clásicas que le pueden gustar a cualquiera, pero siempre conserva esa identidad. Tiene algo muy melómano. Nos conocíamos de antes, me cae bárbaro y me parece una persona genial. Le propuse participar y se re copó.
En lo sonoro también hay una búsqueda diferente. Grabaron con la banda tocando en vivo, con una impronta más analógica. ¿Cómo fue esa experiencia?
—Increíble. El estudio es mi lugar preferido en el mundo. Lo grabamos en el estudio Coco, en Martínez, que es de unos amigos. Fuimos con la banda, que está integrada por amigos y también por gente muy profesional, y fue una experiencia increíble. Grabamos todo bastante en vivo: batería, guitarra, bajo, nos íbamos turnando con las guitarras. La intención era que no sonara tan editado ni tan pop, porque mis discos anteriores creo que tienen un sonido un poco más pop. No es que no me guste el pop, pero yo escucho mucha música de banda, mucho rock, y tenía ganas de que este trabajo sonara más así.
Hace poco presentaste el disco completo en Niceto, incluso con canciones que el público todavía no conocía. ¿Qué significó esa experiencia?
—Nos daba mucha intriga saber cómo lo iba a tomar la gente porque era prácticamente todo nuevo, salvo dos canciones que ya habían salido. A mí me encanta ese momento de mostrar algo, como si fuera una muestra de arte, y ver cuál es la primera sensación que genera. Al principio no entendía si les gustaba o no porque estaban escuchando, simplemente. Pero la reacción en vivo fue increíble. La verdad es que estuvo buenísimo y también nos sirvió mucho como banda para tener los temas estudiados, porque ahora tocamos en el Primavera Sound.
Justamente, el Primavera Sound 2026 será una oportunidad importante para mostrar esta nueva etapa. ¿Qué expectativas tenés?
—Siento que esta vez es más especial porque estoy presentando el disco y, además, creo que voy a tocar en el escenario principal. Ya había tocado otras veces en el Primavera Sound, pero en escenarios más chicos. Esta es una oportunidad muy linda y me parece más especial por todo lo que está pasando con el álbum.
Después de ese show, ¿tenés pensado hacer una presentación oficial del disco y salir de gira?
—Sí, me encantaría. Estamos planeando una gira para el año que viene. Sacamos el disco muy a fin de año y ahora diciembre se llena de cosas, así que me parece mejor dejarlo para más adelante. Además, el álbum salió el 2 de octubre y todavía es muy reciente. Está bueno esperar a que la gente lo escuche, se enganche con las canciones y podamos ir a más lugares con la banda más armada.
