Con el Gran Rex completamente lleno y un público que acompañó cada canción a los gritos, Conociendo Rusia presentó un show en solitario que recorrió distintas etapas de su repertorio y puso en primer plano a Mateo Sujatovich, su voz y su manera de construir las canciones en vivo.
Durante casi dos horas, Mateo se movió por diferentes estaciones dentro del escenario para darle forma a un espectáculo dinámico y especialmente diseñado para el formato solista. Una de las protagonistas de la puesta fue una gran cortina brillante, que reaccionaba a las luces y modificaba sus colores a lo largo del concierto, generando distintos climas para cada momento del show.
La propuesta también permitió ver a Sujatovich en diferentes facetas instrumentales. A lo largo de la noche tocó piano, guitarra eléctrica, guitarra acústica y armónica, además de trabajar con pedales, sintetizadores y una máquina de ritmos. En distintos momentos utilizó una loopera, registrando sonidos y fragmentos musicales en vivo para luego reproducirlos en loop y construir nuevas capas sobre esas bases mientras tocaba y cantaba.
El recorrido comenzó con su más reciente single “Películas de acción” y “Puede ser”, para luego pasar por canciones como “Bruja de Barracas”, “Luces de Neón” y “La Puerta”. El piano tomó protagonismo en “Disfraz”, “La Dirección” y “Cicatriz”, mientras que el set continuó con “Jet Love”, “A la vez”, “30 años” y “Cosas para decirte”.
Los invitados especiales en el show de Conociendo Rusia por Mateo Sujatovich
Uno de los momentos más celebrados llegó con “Cinco horas menos”, interpretada junto a Juliana Gattas, quien se sumó al escenario como invitada especial. Más tarde, Gattas regresó junto a Ale Sergi para compartir con Mateo una versión de “Extraño”, de Miranda!, que provocó una de las reacciones más fuertes de la noche.
El tramo final tuvo nuevos momentos especiales, un fragmento de “Adiós” a capella junto a Esmeralda Escalante de Ainda, que se encontraba entre el público, seguido por “Montaña infinita” y “Cabildo y Juramento”. El concierto avanzó hacia el cierre con “Loco en el desierto”, para finalmente desembocar en “La Mexicana” y “Quiero que me llames”.
La respuesta del público fue una constante durante toda la noche, las canciones fueron acompañadas de principio a fin, con un Gran Rex que cantó a los gritos, celebró cada aparición de los invitados y sostuvo una conexión permanente con Mateo.
El formato solista permitió así que las canciones de Conociendo Rusia adquirieran nuevas dimensiones en una noche que combinó intimidad y despliegue escénico y que tuvo a Mateo Sujatovich como único protagonista de una experiencia musical construida completamente en vivo.
