El Espacio Audiovisual Nacional advirtió que, desde enero de 2028, el INCAA perderá sus mecanismos específicos de financiamiento y dependerá de las partidas del Presupuesto Nacional. A través de un comunicado, la entidad pidió derogar los artículos 214 y 215 de la Ley 27.802.
El Espacio Audiovisual Nacional (EAN) reclamó la derogación de dos artículos de la Ley de Modernización Laboral que modifican el esquema de financiamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Según advirtió la entidad, las disposiciones entrarán en vigencia el 1 de enero de 2028 y pondrán en riesgo los recursos destinados a sostener la producción cinematográfica argentina.
El planteo fue difundido a través de un comunicado en el que las organizaciones del sector audiovisual solicitaron al Gobierno y a las autoridades competentes que deroguen los artículos 214 y 215 de la Ley 27.802. El objetivo, señalaron, es garantizar los fondos necesarios para sostener la actividad cinematográfica nacional y los puestos de trabajo vinculados con ella.
Qué dicen los artículos 214 y 215
El artículo 214 establece la eliminación de distintas disposiciones de la Ley 17.741, conocida como Ley de Cine, que contemplan fuentes específicas de financiamiento del Fondo de Fomento Cinematográfico. Entre ellas se encuentran los recursos provenientes de la venta de entradas de cine y los vinculados con gravámenes a los servicios de comunicación audiovisual.
Por su parte, el artículo 215 elimina asignaciones previstas en la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, sancionada en 2009, que destinan parte de los fondos recaudados a organismos como el INCAA y Radio y Televisión Argentina. De esta manera, la reforma modifica dos componentes del esquema de financiamiento público del sector audiovisual.
La advertencia del sector audiovisual por el futuro del cine argentino
En su comunicado, el EAN destacó el recorrido internacional de la cinematografía nacional y el papel que tuvieron las políticas públicas de fomento en su desarrollo. La entidad recordó que películas, directores, guionistas, productores, técnicos, intérpretes y trabajadores argentinos fueron reconocidos en festivales y circuitos cinematográficos de todo el mundo. “Las sucesivas medidas de reducción, reestructuración y debilitamiento de las políticas de fomento cinematográfico ponen en riesgo la continuidad de la producción nacional y de toda la cadena de trabajo que la hace posible”, sostiene el documento.
El reclamo, remarcaron, excede la financiación de películas y comprende también la defensa de una actividad cultural y productiva que genera empleo, identidad y desarrollo. “El objetivo es defender no solo la continuidad de las películas y de los puestos de trabajo vinculados con su realización, sino también la capacidad de nuestra sociedad para contar sus propias historias, preservar su memoria, imaginar su futuro y mirar el mundo desde una perspectiva propia”, expresaron.
El EAN está conformado por nueve entidades representativas de distintos sectores de la industria audiovisual: APIMA (Asociación de Productores Independientes de Medios Audiovisuales), ARGENTORES (Sociedad General de Autores de la Argentina), CADICINE (Cámara Argentina de Distribuidores Independientes Cinematográficos), CAIC (Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica), CAPPA (Cámara Argentina de Productoras Pymes Audiovisuales), CDC (Colectivo de Cineastas), DAC (Directores Argentinos Cinematográficos), PCI (Asociación de Directores de Cine) y RDI (Realizadores Integrales de Cine de Argentina).
