La esposa de Abel Pintos dio un nuevo paso en su faceta empresarial con la apertura de un proyecto enfocado en el bienestar integral en la ciudad de Resistencia. Bajo el nombre de Chama Almacén, Mora Calabrese inauguró dos puntos de venta concebidos para facilitar el acceso a opciones naturales y sustentables a quienes buscan adoptar hábitos de vida más armónicos.
La iniciativa busca reunir en un solo lugar alternativas prácticas para el consumo diario, combinando nutrición de calidad con productos orientados a la higiene y al cuidado personal respetuosos con el medio ambiente. En las estanterías de ambos comercios, la oferta del emprendimiento de la pareja de Pintos abarca desde untables artesanales elaborados a base de insumos naturales hasta viandas congeladas listas para servir, pensadas para resolver la rutina cotidiana sin descuidar la salud.
El catálogo de Mora Calabrese se expande hacia la cosmética consciente, incorporando líneas ecofriendly dedicadas al tratamiento capilar y fórmulas para la protección de la piel que refuerzan la premisa del autocuidado integral. Uno de los diferenciales más destacados del emprendimiento es el acompañamiento personalizado para los consumidores. Para ello, los locales cuentan con un consultorio de nutrición atendido por profesionales, un espacio diseñado para brindar asesoramiento a medida y guiar a cada cliente según las necesidades específicas de su estilo de vida.
Cómo es la vida de Abel Pintos y Mora Calabrese en Chaco
La rutina familiar de Abel Pintos genera una atención constante entre su público. Junto a Mora Calabrese, el músico optó por establecer su residencia en la provincia del Chaco, priorizando la privacidad y la cercanía con el entorno natural por sobre la exposición habitual de los grandes centros urbanos.
El hogar, diseñado bajo una línea arquitectónica minimalista y de ambientes cálidos, alberga el esquema familiar que conformaron con Guillermina -hija de una relación previa de Calabrese- y los dos hijos en común del matrimonio, Agustín y Rosario. La búsqueda de un espacio resguardado y en contacto con la naturaleza resultó determinante para la elección del sitio donde desarrollan su cotidianeidad.
