Con el uso cotidiano las toallas, sábanas y ropa blanca suelen percudirse y volverse muy difíciles de limpiar. Sin embargo, hay un ingrediente clave que con trucos prácticos le devuelve el color blanco y deja estas prendas como nuevas: el vinagre blanco.
Cómo usar vinagre blanco para lavar toallas y sábanas blancas
Lejos de tener que ponerse a refregar a mano o inventar remedios caseros, el truco clave con el vinagre blanco es incorporarlo a los lavados. En lugar de utilizar suavizante tradicional, que apelmaza las prendas, se recomienda poner en el compartimiento de este producto vinagre blanco o vinagre de limpieza.
El vinagre ayuda a eliminar restos de jabón y a suavizar las toallas, por ejemplo, sin dejarles olor. Es un truco muy simple que deja la ropa de cama y las toallas como nuevas. Además, hay otras claves de lavado que tener en cuenta:
- Para las toallas: se recomienda hacer un lavado exclusivo de toallas, sin otras prendas y sin sobrecargar el lavarropas para que el agua y el jabón circulen correctamente. Es conveniente sacudirlas para que ganen esponjosidad y secarlas al aire libre.
- Sábanas y el resto de la ropa de cama: se recomienda que los ciclos sean de 40 °C para las blancas y a 30 °C para las de color, también sin que el lavarropas esté lleno en exceso y con vinagre.
Trucos caseros para sacar las manchas de la ropa blanca
La ropa blanca es de las prendas más complicadas de lavar y que queden perfectas, especialmente cuando tienen manchas. Sin embargo, hay ciertos trucos que se pueden aplicar para sacar esas manchas difíciles. Algunos de ellos son:
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Aplicar jugo de limón directamente sobre la mancha y dejar la prenda al sol, ideal para manchas amarillentas.
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Preparar una pasta con bicarbonato de sodio y agua, frotar suavemente sobre la mancha y enjuagar.
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Usar vinagre blanco en remojo durante 30 minutos para eliminar olores y manchas leves.
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Frotar la mancha con jabón blanco en pan antes de lavar, especialmente en cuellos y puños.
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Para manchas de grasa, espolvorear maicena o talco, dejar actuar y luego cepillar antes de lavar.
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Combinar agua oxigenada con un poco de detergente suave, aplicar en la zona y enjuagar bien.
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Lavar la prenda lo antes posible después de la mancha, porque cuanto más tiempo pase, más difícil será quitarla.
