Lo que parecía una tensa calma voló por los aires en las últimas horas. Wanda Nara intentó demostrar en sus redes que mantiene un diálogo fluido con Mauro Icardi publicando capturas de sus chats. El delantero del Galatasaray, harto de la exposición, publicó un descargo histórico donde la acusó de delitos graves, incluyendo una estafa millonaria.
El disparador fue una captura donde Mauro escribía "las extraño". Mientras los fans de Wanda especulaban con que el plural la incluía a ella, el entorno del jugador aclaró que el mensaje era exclusivamente para sus hijas, a quienes ve poco por vivir en Estambul. Ante esto, Icardi decidió no callar más.
En un texto incendiario, Mauro definió a su exesposa como una "persona mitómana" y aseguró que sus declaraciones son falsas. "Me denunció falsamente por violencia de género en reiteradas oportunidades y me excluyó de mis propias casas", enumeró el rosarino. Además, la acusó de usar a las nenas como rehenes: "Solicitó que no pudiera ver a mis hijas durante seis meses y las retuvo durante once horas para impedir que estuvieran con su padre, por capricho y obsesión con mi pareja".
El factor China Suárez
Icardi también defendió a su actual pareja (la China Suárez), asegurando que Wanda "insultó de manera pública y privada a tres menores de edad" (los hijos de la actriz) y que se dedica a "envenenar la psiquis" de sus propias hijas en contra de él.
Pero el punto más explosivo del comunicado fue el económico. El futbolista cerró su descargo con una acusación que promete terminar en tribunales: "Me robó siete millones de euros, hecho que ya es de conocimiento público". Como si fuera poco, atacó al abogado de Wanda, calificándolo de "estafador, corrupto, acosador y ladrón".
