Para quienes deben seguir una dieta sin gluten, la clásica rosca de Pascua o de Reyes puede parecer un desafío. Pero no lo es. Con los ingredientes correctos, podés lograr una versión esponjosa, suave y deliciosa.
Esta receta reemplaza la harina de trigo por una combinación de Maizena (almidón de maíz) y fécula de mandioca. El resultado es una masa manejable que, al hornearse, queda con una miga aireada y un sabor perfecto para la ocasión.
Además de la masa, te vamos a enseñar a preparar una crema pastelera casera para decorarla. Es el toque final que la convierte en un centro de mesa espectacular. Podés personalizarla con frutas abrillantadas, granas de azúcar o los clásicos huevitos de chocolate.
Ingredientes clave: cómo armar tu mezcla sin TACC
Para la masa, vas a necesitar 200g de Maizena y 150g de fécula o almidón de mandioca. Esta combinación es la base de la estructura. También lleva 120g de leche en polvo sin TACC (verificá el envase) que aporta sabor y ayuda al dorado.
Un ingrediente esencial es la goma xántica (10g). Actúa como el gluten, dando elasticidad y estructura a la masa para que no se desarme. Se consigue en dietéticas o comercios especializados. Sin ella, la textura no será la misma.
No olvides los clásicos: 130g de azúcar, 3 huevos, ralladura de medio limón, esencia de vainilla, 25g de levadura fresca sin TACC, media taza de leche tibia y 100g de manteca pomada. La levadura debe ser específicamente sin gluten.
Paso a paso: cómo armar y amasar la masa sin gluten
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Mezclar los secos. En el bowl de una batidora con gancho (o en un bol grande si lo hacés a mano), mezclá todos los ingredientes secos: la Maizena, la fécula de mandioca, la leche en polvo, la goma xántica y el azúcar. Integralos bien.
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Formar un hueco y agregar los húmedos. Hacé un cráter en el centro de los secos. Ahí vas a volcar la esencia de vainilla, la ralladura de limón, los huevos y la levadura fresca desgranada con los dedos.
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Integrar con la leche. Comenzá a mezclar a velocidad baja con el gancho. Mientras se integra, agregá de a poco la leche tibia. Seguí amasando hasta obtener una masa homogénea, suave y que se despegue de los bordes del bowl.
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Incorporar la manteca. Por último, añadí los 100g de manteca blanda en cubos. Amasá hasta que se integre por completo. La masa será blanda pero manejable. Dejala reposar 20 minutos en el bowl, tapada con film, a temperatura ambiente.
Dar forma, fermentar y preparar la crema pastelera
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Formar la rosca. Pasado el reposo, la masa estará más firme. Colocala en un molde para rosca de 24-26 cm de diámetro (preferentemente desechable o bien enmantecado). Si no tenés, podés usar una budinera grande dándole forma de anillo con las manos.
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Fermentación clave. Tapá el molde con film y dejá que la masa levante a temperatura ambiente hasta que duplique su volumen. Este tiempo puede variar entre 1 y 2 horas, dependiendo del calor de tu cocina. La paciencia es esencial.
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Mientras, hacé la crema pastelera. En una olla, mezclá 200g de azúcar con 3 cucharadas de Maizena. Agregá 2 huevos enteros y 2 yemas, y batí bien. Incorporá 1/2 litro de leche fría y la esencia de vainilla.
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Cocinar la crema. Llevá la olla a fuego medio, revolviendo constantemente con batidor de alambre. No pares de revolver hasta que la mezcla espese y rompa el hervor. Retirá del fuego y pasala a un bowl. Tapala con film en contacto y reservá.
Armado final y horneado: los últimos detalles
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Decorar antes de hornear. Una vez que la masa haya fermentado, es el momento de decorar. Cargá la crema pastelera fría en una manga con pico rizado y hacé espirales o dibujos sobre la rosca. También podés pincelarla con huevo batido para un dorado brillante.
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Hornear. Llevala a un horno precalentado a 180°C (moderado). La cocción lleva aproximadamente entre 30 y 45 minutos. Estará lista cuando al insertar un palillo, éste salga seco, y la superficie esté bien dorada.
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Terminación y decoración final. Sacala del horno y dejá que se enfríe completamente sobre una rejilla. Para darle un toque extra de humedad y brillo, podés pincelarla ligeramente con un almíbar simple (azúcar y agua). Decoralá con huevitos de chocolate, confites o granas de azúcar.
