Lo confeccionó durante 3 meses: el vestido Valentino con el que se casó Máxima Zorreguieta

El 2 de febrero de 2002, Máxima y Guillermo unieron sus vidas en una ceremonia llena de lujo y tradición en Países Bajos.

19 de enero, 2026 | 18.01

El 2 de febrero de 2024 Máxima Zorreguieta y el rey Guillermo se casaron en una ceremonia que deslumbró a toda Europa. La boda, celebrada en Ámsterdam, marcó el inicio oficial de la argentina como futura reina de los Países Bajos y fue un evento televisado a nivel mundial en el que lució un diseño especial de Valentino.

En aquel día, las calles de Holanda se tiñeron de naranja y blanco para festejar esa unión, que también tuvo un espacio para la cultura argentina. Durante la ceremonia, sonó el tango preferido de Máxima, un guiño a sus raíces, aunque la ausencia de su padre se hizo sentir en un momento tan importante: "Adiós Nonino". 

La novia argentina eligió un vestido de Valentino que se destacó por su elegancia y detalles únicos. El diseño, que costó 100 mil euros en ese momento, fue confeccionado durante tres meses y respetó la tradición nupcial del blanco para simbolizar pureza, a pesar de que Máxima suele preferir colores más llamativos.

El vestido tenía mangas francesas, un cuello redondo y apliques de encaje en los laterales que se desprendían delicadamente de la falda. La cola medía cinco metros, acompañada por un velo con detalles florales que contrastaban con el liso marfil de la prenda. Además, Máxima llevó puesta la misma tiara de perlas y diamantes que la reina Beatriz, su suegra, lució en su boda, aunque con una pequeña modificación: reemplazó las flores perladas por un broche con estrellas.

Para completar su look, la argentina llevó un rodete prolijo que realzó su imagen de novia real. La elección de Valentino Garavani como diseñador fue clave para que ese día Máxima brillara con un estilo que combinó tradición y sofisticación.

Valentino: el diseñador favorito de Jackie Kennedy, Julia Roberts y la reina Sofía

Valentino no es solo un nombre en el mundo de la moda, sino un verdadero ícono que ha vestido a algunas de las figuras más emblemáticas de la historia. Desde Jackie Kennedy hasta Julia Roberts, pasando por la reina Sofía, los diseños del italiano han dejado huella en bodas, alfombras rojas y eventos de alta relevancia.

En 1968, Jacqueline Kennedy descubrió a Valentino al encargarle el vestido para su segunda boda con Aristóteles Onassis. Se trató de un vestido corto, delicado, con cuello alto, tiras bordadas y falda plisada que se convirtió rápidamente en un icono. Tanto es así que Valentino recibió sesenta encargos para replicar ese modelo.

En Hollywood, actrices jóvenes como Anne Hathaway se han convertido en verdaderas embajadoras de la marca. En los WWD Honors 2025, Hathaway sorprendió con un vestido rojo vintage de la colección Otoño-Invierno 2003. Además, en el desfile de alta costura de junio de 2022, lució una minifalda y chaqueta de lentejuelas rosa fucsia que captaron todas las miradas.

Gwyneth Paltrow también apostó por Valentino en diversas ocasiones. Una de las más recordadas fue en la gala de los Emmy de 2019, donde llevó un vestido vintage de 1963 en plata y negro, con transparencias en el cuello y mangas de gasa que llegaban hasta el suelo.

El prestigio de Valentino en las alfombras rojas es innegable. Jessica Lange fue la primera en recibir un Óscar vestida por él, en 1983, con un vestido verde agua de lentejuelas. Sophia Loren deslumbró en 1991 con un Valentino negro de encaje para su Óscar honorífico, mientras que Julia Roberts llevó un icónico vestido negro con ribetes blancos en los Óscar de 2001, donde ganó como mejor actriz por 'Erin Brockovich'.

Pero la admiración por Valentino no se limita a las estrellas de cine. La reina Sofía de España mantuvo una relación cercana con el diseñador, luciendo varias de sus creaciones en eventos oficiales. Por ejemplo, en 1973 llevó un vestido de cuello halter con una gran flor en el cuello, y cinco años después, en una cena con el presidente alemán Walter Scheel, eligió un diseño de alta costura italiano.

La reina Letizia también rindió homenaje a Valentino al recuperar un vestido que su suegra usó hace casi cincuenta años durante una visita a Alemania. Esta pieza, confeccionada en gasa gris con bordados florales y falda verde de cintura alta y volumen, demuestra la vigencia y elegancia atemporal de las creaciones de Valentino.