Impacto por las predicciones de la Inteligencia Artificial para el 2026

Este nuevo año traerá transformaciones clave en la IA, finanzas, política y biotecnología. ¿Cómo impactarán estas revoluciones en las empresas y en el tablero global? Descubrilo acá.

14 de enero, 2026 | 20.20

El año 2026 se perfila como un punto de inflexión para la inteligencia artificial y su impacto en distintas áreas, desde la economía y las finanzas hasta la política y la biotecnología. Las grandes compañías de IA, las regulaciones estatales y los avances científicos marcarán el ritmo de un cambio que promete sacudir el mundo. Una de las novedades más esperadas es la salida a la Bolsa de Anthropic, uno de los laboratorios de IA con mayor crecimiento y demanda de capital.

La firma planea debutar en los mercados públicos en 2026 tras haber invertido cerca de US$ 20.000 millones y con proyecciones que apuntan a un salto de US$ 1.000 millones a US$ 9.000 millones en ingresos anuales recurrentes. Para esto, Anthropic ya incorporó a Krishna Rao, un director financiero con experiencia en salidas exitosas como la de Airbnb, y trabaja con banqueros e instituciones jurídicas para acelerar el proceso.

Mientras tanto, OpenAI también terminará cotizando en Bolsa, pero no será en 2026. Su CEO, Sam Altman, aseguró que la compañía puede seguir financiándose con rondas privadas, incluso con una próxima de hasta US$ 100.000 millones. Además, OpenAI desarrolla proyectos más variados y complejos, desde IA para consumo masivo hasta robótica y tecnología espacial, por lo cual su salida a los mercados públicos implicará mayores exigencias de transparencia y control.

En paralelo, Safe Superintelligence (SSI), el nuevo laboratorio fundado por Ilya Sutskever, exdirector científico de OpenAI, promete revolucionar el sector con un enfoque distinto hacia la superinteligencia. SSI mantiene un hermetismo extremo sobre su investigación, con medidas de seguridad que impiden incluso compartir detalles con personas cercanas a los empleados. Se espera que en 2026 comiencen a filtrarse detalles que podrían obligar a otros grandes actores a reajustar sus estrategias.

La batalla de EE.UU. con China por la IA

Por otra parte, la disputa tecnológica y geopolítica también se intensificará. Estados Unidos mantiene controles estrictos para limitar la exportación de chips de IA avanzados a China, pero esta última responde con una inversión estatal récord de US$ 70.000 millones para desarrollar su propia industria de semiconductores. La estrategia del Partido Comunista Chino apunta a reducir la dependencia tecnológica y alcanzar una competitividad sólida para 2026, cuando su industria de chips dará pasos concretos hacia la frontera tecnológica.

En cuanto a la percepción pública y el debate sobre la inteligencia artificial general (IAG), 2026 marcará un cambio notable. Tras un 2025 de gran entusiasmo y pronósticos optimistas, referentes como Sam Altman y Dario Amodei moderaron sus expectativas. La atención se desplazará de la superinteligencia hacia aplicaciones prácticas y económicas de la IA, con un foco mayor en la geopolítica y el impacto laboral.

Precisamente, el impacto de la IA en el empleo será un tema central en la política estadounidense durante las elecciones legislativas de 2026. La pérdida de puestos de trabajo ya se siente en sectores clave, generando preocupación social y política. Los republicanos, que suelen apoyar un menor control estatal y un desarrollo acelerado, deberán equilibrar su respaldo a la industria con la presión social por proteger el empleo. Los demócratas, por su parte, intentarán regular la IA para mitigar sus efectos negativos, sin alejarse de la innovación ni de la competencia con China.

Anthropic planea gastar este 2026 cerca de US$ 20.000 millones antes de alcanzar la rentabilidad.

En el terreno financiero, un aspecto técnico pero crucial cobrará protagonismo: los cronogramas de depreciación de chips de IA. Con inversiones récord en infraestructura, que alcanzarán US$ 325.000 millones en 2025 y proyectan US$ 6,7 billones hasta 2030, la forma en que las empresas amortizan el costo de sus chips impactará en la rentabilidad y en el endeudamiento. Un plazo de depreciación corto, de uno o dos años, reflejaría mejor la rápida obsolescencia tecnológica, pero podría afectar la percepción de sostenibilidad financiera y aumentar los riesgos crediticios, como se observa en el caso de CoreWeave, una firma con cronogramas largos y alta deuda.

Además, muchas empresas de IA comenzarán a diseñar sus propios chips personalizados para optimizar el rendimiento y la eficiencia según sus necesidades. Este cambio, que promete revolucionar la industria de hardware, será impulsado por avances en aprendizaje por refuerzo que reducirán los tiempos y costos de desarrollo, como lo demuestra la startup Ricursive Intelligence, que trabaja para acortar el diseño de chips de años a semanas.

En biotecnología, 2025 marcó un antes y un después con avances reales en diseño de fármacos mediante inteligencia artificial, especialmente en terapias con anticuerpos. Startups como Chai Discovery, Latent Labs y Nabla Bio lograron generar medicamentos que cumplen desde el inicio con estrictos estándares de fabricación y seguridad. Este progreso acelerará las fusiones y adquisiciones por parte de grandes farmacéuticas, que buscan integrar estas plataformas para acelerar la innovación y mantener su competitividad en un mercado que superó los US$ 250.000 millones en 2023.

Otro campo que dejará de ser un nicho es el de las interfaces cerebro-computadora (BCI). Aunque Neuralink dominó este sector, en 2026 su liderazgo se verá desafiado por nuevas startups que apuestan por tecnologías menos invasivas y más seguras. Innovaciones como la electrocorticografía y las interfaces neuronales biohíbridas prometen avances significativos, mientras la inversión y el debate público sobre BCI crecerán notablemente.

Finalmente, la gestión de OpenAI también podría experimentar cambios importantes. La presión para salir a Bolsa y la complejidad del negocio podrían llevar a que Sam Altman deje el rol de CEO operativo, siendo reemplazado por Fidji Simo, quien ya tiene experiencia en esta transición. Altman seguiría vinculado a la empresa desde áreas de investigación e inversión.