Un error frecuente a la hora de vestirse es pensar que más es más, cuando en verdad esto puede estar generando el efecto contrario y hasta agregar años. En este sentido, muchas mujeres mayores de 60 años suelen cometer un "error" fashionista: usar prendas y accesorios que compitan entre sí, en lugar de complementarse.
A la hora de armar un buen look la clave está en el equilibrio y ajustar las tendencias a cada uno. No se trata de plasmar tal cual estilos ni de tirarse todo el ropero encima. Según coinciden distintas asesoras de imagen, recargar un outfit con demasiados elementos, ya sean collares, pulseras, anillos, cinturones y pañuelos combinados sin criterio, termina arruinando el efecto que se buscaba lograr.
En cambio, conviene elegir bien los accesorios en lugar de sumarlos todos juntos, ya que el exceso puede convertir un look en algo desordenado en lugar de sofisticado. Siempre hay que tener presente que menos es más.
El mismo criterio aplica a los colores y las texturas. Combinar demasiados tonos, estampados o materiales distintos en un mismo look genera una imagen recargada que, lejos de rejuvenecer, puede sumar años a la apariencia, y hasta puede provocar la sensación de un aspecto desalineado.
Cómo armar un buen look +60
La clave, según coinciden distintas asesoras de imagen, está en elegir un solo protagonista para el look y dejar el resto en un segundo plano. Si se eligen unos aros grandes, lo ideal es sumar un collar discreto o directamente prescindir de él, en lugar de combinar varias piezas llamativas al mismo tiempo.
Lo mismo aplica para la ropa. En vez de mezclar todas las tendencias de la temporada en un mismo outfit, conviene apostar por prendas básicas y atemporales, y sumar apenas un detalle de tendencia que le dé actualidad al conjunto sin saturarlo.
Otro consejo que suelen dar los especialistas en moda es prestar atención a que las prendas realmente favorezcan el cuerpo actual, más allá de la talla que se usaba antes, ya que una prenda ajustada o incómoda también puede sumar años en lugar de restarlos. En definitiva, el estilo después de los 60 no pasa por sumar cada vez más elementos, sino por elegir con criterio y dejar que cada prenda o accesorio tenga su lugar dentro del look.
