Durante años, verse "producida" para ir a trabajar significó invertir tiempo, maquillarse y armar looks elaborados, pero esto quedó atrás. El clean look es una tendencia que promete un aspecto fresco, prolijo y sin esfuerzo aparente, aunque detrás haya una rutina bastante más trabajada de lo que parece.
La fórmula del clean look: cómo lograrlo en casa
El secreto está en llevar una piel luminosa, pareja y sin imperfecciones a la vista. Asimismo, unas cejas bien definidas y los labios en tonos nude, apenas hidratados, son un plus.
En cuanto al cabello, este estilo prefiere recogidos prolijos o el pelo alisado, sin permanentes ni ondas trabajadas. Por último, las prendas tienden a ser básicas, atemporales, en una paleta de colores neutros, sin estampados ni combinaciones que compitan entre sí.
El resultado busca simular un aspecto "recién salida de la ducha", pero lograrlo exige atención al detalle. No se trata de ir desarreglada, sino de pulir cada elemento, piel, cabello, vestuario, hasta que el conjunto parezca simple, cuando en realidad no lo es.
En este sentido, el clean look encontró en el ámbito laboral su escenario perfecto porque resuelve dos necesidades al mismo tiempo: verse impecable y no perder la mañana armando el look. Al apoyarse en prendas neutras y básicas, funciona como una base que se adapta sin esfuerzo a una reunión, una jornada de oficina o un after, sin necesidad de cambiarse ni retocar el maquillaje.
El paso a paso para un maquillaje clean look
El primer paso es aplicar una base ultraligera, tipo skin tint o BB cream, que unifique el tono sin generar efecto máscara. El corrector se usa solo donde hace falta, como en ojeras o alguna rojez, y se difumina bien con la yema de los dedos.
Lo siguiente es sumar rubor en crema, en tonos melocotón o rosa suave. Este se aplica con los dedos en las mejillas y se difumina hacia las sienes. Va a ayudar a generar un efecto lifting natural que caracteriza al look.
Para la mirada la clave está en peinar las cejas con un gel transparente y dar una sola pasada de máscara de pestañas, sin sumar sombras ni delineador. Finalmente, pintar los labios con un gloss o un labial nude que hidrate y aporte brillo, sin marcar demasiado el contorno.
