La palta no es exclusiva de la cocina, sino que también se ganó un espacio fuerte en el mundo del cuidado personal y la belleza. Sus grasas saludables, vitaminas y antioxidantes la convierten en un ingrediente muy valorado para nutrir la piel y el cabello. Por eso no sorprende que cada vez haya más productos capilares que la incluyan en sus fórmulas, especialmente aquellos pensados para pelo seco, dañado o con frizz.
El problema es que muchos de esos productos también contienen siliconas, fragancias artificiales y otros químicos que no siempre benefician al cabello a largo plazo. Es en este punto que entra en juego el aceite de palta casero, una alternativa accesible, fácil de preparar y especialmente favorable para cabellos resecos y maltratados.
Cómo preparar el aceite de palta para cabellos resecos
Hacer aceite de palta en casa es más sencillo de lo que parece y no requiere ingredientes difíciles de conseguir. Con un poco de tiempo, se puede obtener un producto natural ideal para sumar a la rutina capilar. Lo que vas a necesitar para preparar tu nuevo aliado para la salud de tu cabello es:
- 2 paltas bien maduras.
- Una olla o sartén.
- Un colador fino o una tela limpia.
- Un frasco de vidrio.
Una vez que tengas los ingredientes vas a tener que hacer lo siguiente:
- Abrí las paltas, sacales el carozo y retirales la pulpa.
- Colocá la pulpa en una olla o sartén a fuego bien bajo. No hace falta agregar agua ni aceite.
- Cociná lentamente, revolviendo cada tanto, hasta que la palta cambie de color y empiece a liberar su aceite. Este proceso puede llevar unos 25 o 30 minutos.
- Una vez que se note el aceite separado de la pulpa, retiralo del fuego.
- Colá la preparación para eliminar los restos sólidos y dejá enfriar.
- Guardá el aceite en un frasco de vidrio limpio, en un lugar fresco y fuera de la luz directa. Bien conservado, el aceite de palta casero puede durar hasta dos semanas.
Cuáles son los beneficios del aceite de palta para el cabello
El aceite de palta es especialmente recomendable para cabellos secos, opacos o dañados por el uso frecuente de calor, tinturas o decoloraciones. Su composición rica en ácidos grasos ayuda a nutrir el pelo en profundidad y a mejorar su aspecto general sin apelmazarlo. Entre sus principales beneficios se encuentran:
- Hidratación intensa: ayuda a devolverle humedad al cabello seco y quebradizo.
- Mejora la suavidad y el brillo: el pelo se siente más flexible y con mejor apariencia.
- Ayuda a reparar el daño: fortalece la fibra capilar y reduce la sequedad en las puntas.
- Cuida el cuero cabelludo: aplicado con masajes suaves, puede aliviar la sequedad y la tirantez.
- Es natural y sin químicos: no contiene conservantes ni aditivos artificiales.
Se puede usar como mascarilla antes del lavado, dejándolo actuar entre 20 y 30 minutos, o aplicar unas pocas gotas en las puntas para sellar la hidratación. Lo mejor de todo es que es super económico y se prepara con lo que tenés en casa. Asi que ya no hay más excusas para mejorar la salud de tu cabello.
