Es muy común que las canas se vuelvan amarillas o verdosas debido a la falta de melanina, que hace que se vuelvan más transparentes y porosas. Por esta razón, es fundamental conocer cómo cuidarlas correctamente para tener un cabello saludable, fuerte y en el mejor estado posible. No alcanza con usar shampoo violeta para apagar las canas, sino que es necesario cuidarlas de manera más integral.
Estilistas y peluqueros expertos coinciden en que una de las maneras más simples de cuidar las canas para prevenir esto es prestarle atención al daño que le genera el sol y las fuentes de calor. "Si se vuelven amarillas o verdosas, necesitan hidratación y protección frente al sol y el calor", explican expertos en CLARA. Aunque
Además, el shampoo violeta no siempre es suficiente para mantener las canas blancas o plateadas. Aunque ayuda a neutralizar los tonos amarillentos, no elimina otros factores que pueden modificar el color, como la acumulación de minerales, el cloro, la contaminación o los residuos de productos capilares. Por eso, los expertos recomiendan no abusar de este tipo de productos y utilizarlos como parte de una rutina más completa. Desde Llongueras aconsejan limitar su uso a una o dos veces por semana y advierten: "No lo uses a diario para evitar resecar el cabello o que aparezcan reflejos demasiado fríos".
El calor puede hacer que las canas se pongan amarillas y verdosas
Las herramientas térmicas también pueden convertirse en uno de los principales enemigos de las canas. El secador, la planchita y otros aparatos utilizados a temperaturas elevadas pueden deshidratar y debilitar la fibra capilar, haciendo que el cabello pierda luminosidad y se vea más apagado. Alberto Sanguino, estilista capilar y Education Manager de Llongueras, recomienda mantener el secador a una distancia de entre 10 y 15 centímetros.
"Cuanto más caliente esté el aire, más lejos debe estar el secador", señala. Además, considera fundamental utilizar un protector térmico, ya que "el calor sin protección reseca, apaga el color y puede provocar que las puntas se abran".
La hidratación es clave para lucir unas canas bonitas
Otro de los aspectos fundamentales para mantener el pelo canoso en buen estado es la hidratación. Al perder melanina, las canas pueden volverse más secas, porosas y rígidas, por lo que necesitan cuidados específicos para conservar su suavidad y brillo. El peluquero Alberto Cerdán explica que "al perder melanina también disminuye la producción de sebo natural", algo que hace que la fibra capilar sea "más porosa y rígida".
Por este motivo, recomienda utilizar productos específicos para cabellos blancos o grises, pero siempre combinados con tratamientos hidratantes. Si querés lucir unas canas naturales, luminosas y sin reflejos amarillos o verdosos, no alcanza solamente con utilizar champú morado. Proteger el cabello del sol y del calor, mantenerlo correctamente hidratado y eliminar los residuos que puedan acumularse en la fibra son algunos de los cuidados que pueden marcar la diferencia.
