Hay accesorios que están asociados a una determinada época y que, después de algunos años, vuelven a ocupar un lugar en la moda. Eso es justamente lo que está pasando con los broches, un clásico que durante mucho tiempo quedó asociado al alajero de madres y abuelas, pero que hoy es tendencia.
En 2026, los broches reaparecieron en distintas pasarelas y propuestas de grandes firmas, con diseños que van desde piezas vintage hasta modelos más grandes, escultóricos y llamativos. Chanel, Dior, Mugler y Tory Burch son algunas de las marcas que los incorporaron a sus colecciones.
Pero el regreso del broche no significa volver a usarlo exactamente como antes. La tendencia actual propone incorporarlo de maneras diferentes, combinándolo con prendas básicas o utilizándolo como el detalle que cambia por completo un conjunto.
Cómo llevar broches después de los 60
Una de las formas más sencillas de incorporar un broche es colocarlo sobre la solapa de un blazer o saco. Un modelo llamativo puede transformar una prenda clásica y darle un aspecto más actual sin necesidad de modificar el resto del look. Esta es, además, una de las formas de uso que más se repite en las propuestas de moda de 2026.
Otra posibilidad es utilizarlo sobre un sweater, cardigan o tejido de punto. En este caso, el broche puede funcionar como un elemento decorativo y convertirse en el punto de atención del conjunto. Los modelos grandes o con formas escultóricas son especialmente adecuados para esta opción.
También se puede utilizar para sujetar un pañuelo o una prenda liviana. De esta manera, el accesorio recupera su función original como elemento práctico, pero con una estética mucho más contemporánea. Algunos looks actuales incluso utilizan varios broches juntos para generar una composición más llamativa
Una de las ventajas de esta tendencia es que no hace falta comprar un broche nuevo. Una pieza heredada puede convertirse en el accesorio protagonista de un look actual. De hecho, la moda de 2026 recupera especialmente los diseños vintage y las piezas con historia, combinándolos con prendas contemporáneas.
Para quienes prefieren un estilo más discreto, un broche pequeño puede acompañar una camisa blanca, un saco de tono neutro o un cardigan. En cambio, quienes buscan que el accesorio sea el protagonista pueden optar por flores, formas geométricas, animales, piezas doradas o diseños de gran tamaño.
