Más de la mitad de las empresas en España e Iberoamérica ya prueba IA agéntica dentro de su operación. Pero cuando se mira quién realmente logró escalarla a nivel industrial, el número se desploma a un porcentaje mínimo.
Según el informe Observatorio de Agentic AI en España e Iberoamérica 2026, elaborado por NTT DATA y CIONET, apenas el 3,8% de las organizaciones alcanzó una implementación a escala. El estudio, basado en entrevistas a 130 organizaciones, define a la IA agéntica como aquella capaz de planificar, tomar decisiones y ejecutar acciones con supervisión humana limitada, a diferencia de la IA generativa tradicional.
Pilotos que todavía no despegan
El 59,2% de las empresas se encuentra en una fase de pilotos dispersos: de ese grupo, el 47,7% espera consolidarlos en programas estratégicos dentro de los próximos doce meses, y el 33,1% planea escalarlos a toda la organización. Por ahora, la adopción se concentra en iniciativas de bajo riesgo: el 43,8% impulsa casos de uso aislados y el 39,2% usa herramientas horizontales de productividad como copilotos, mientras que solo el 16,9% está rediseñando procesos completos con agentes autónomos.
Los obstáculos que frenan el salto
El principal freno, según el 40% de los encuestados, es la dificultad para construir un caso de negocio con impacto económico medible, por delante de la falta de conocimiento (25%) y la incertidumbre regulatoria (9%). A eso se suma un problema estructural: el 80,8% de las organizaciones carece de mecanismos para controlar la autonomía de sus agentes, y apenas el 6,9% cuenta con un marco de gobernanza avanzado.
2026, el año que define todo
Para Manel Martorana, de NTT DATA, permanecer en fase de experimentación durante 2026 podría generar una desventaja estructural irreversible frente a 2027 y 2028. Bruno Méndez, de CIONET, coincide en que la región no tiene un problema de acceso a la tecnología, sino de liderazgo ejecutivo y gobernanza: la diferencia competitiva la va a marcar quién logre convertir los pilotos en plataformas estructuradas, y no quién haya empezado primero.
