Una cuenta de WhatsApp concentra conversaciones, contactos, archivos y otros datos personales, por lo que perder el control del número de teléfono puede dejar expuesta información privada. Para reducir el riesgo de accesos no autorizados, la aplicación cuenta con distintas herramientas de seguridad que permiten reforzar la protección de la cuenta.
Entre las principales medidas se encuentran activar la verificación en dos pasos, vincular un correo electrónico, utilizar una contraseña o llave de acceso y controlar periódicamente los dispositivos vinculados. También es fundamental no compartir nunca los códigos de registro ni abrir enlaces incluidos en correos no solicitados que puedan estar relacionados con el acceso a la cuenta.
5 tips para evitar robos en Whatsapp
No compartir el código de verificación
El código de verificación es una de las principales barreras de seguridad de WhatsApp. La plataforma lo envía mediante un mensaje de texto o una llamada al número que intenta registrar la cuenta.
Por eso, nunca hay que compartir ese código si alguien lo solicita por WhatsApp, correo electrónico o llamada. La misma precaución debe aplicarse a las contraseñas: ni un supuesto integrante del soporte técnico ni otra persona necesita conocerlas para solucionar un problema.
Activar la verificación en dos pasos
La verificación en dos pasos suma una instancia adicional de autenticación y debe configurarse mientras el usuario todavía tiene acceso a su cuenta. Esta herramienta dificulta que otra persona pueda ingresar solamente con el código de registro.
Sin embargo, no permite recuperar una cuenta que ya fue tomada ni expulsa a alguien que consiguió acceder. En ese caso, primero es necesario recuperar el control de la cuenta.
Vincular un correo electrónico
Agregar una dirección de correo durante el registro proporciona una alternativa para recuperar el acceso a WhatsApp cuando no es posible recibir mensajes de texto o llamadas en el teléfono.
El correo utilizado debe estar bajo control exclusivo del titular y contar con una contraseña segura y mecanismos adicionales de autenticación.
Usar contraseña y llave de acceso
Una contraseña agrega otra capa de protección para las conversaciones y la información personal. Se recomienda evitar combinaciones fáciles de adivinar, datos personales o claves utilizadas en otros servicios.
La llave de acceso aprovecha los mecanismos de seguridad del teléfono y, según el dispositivo, puede requerir huella dactilar, reconocimiento facial o el método de bloqueo de pantalla.
Revisar los dispositivos vinculados
WhatsApp permite consultar desde “Dispositivos vinculados” qué computadoras u otros equipos tienen acceso a la cuenta. Si aparece uno desconocido, hay que seleccionarlo y elegir “Cerrar sesión”.
Además, ante correos no solicitados que incluyan códigos de registro, no se deben abrir enlaces ni reenviar el código.
