En México, los adultos reciben en promedio 159 intentos de fraude al año, frente a 86 en 2025, un aumento de 84,9% que la Global Anti-Scam Alliance (GASA) vincula con el avance de la inteligencia artificial.
El fraude dejó de depender de la suerte. Con IA y datos personales filtrados o publicados en redes, los delincuentes arman mensajes a medida de cada víctima, y el informe Estado de las estafas en México 2026 muestra el resultado: 83% de los adultos estuvo expuesto a un intento de estafa en los últimos 12 meses.
Cómo la IA personaliza las estafas
Según Sissi de la Peña, directora del capítulo México de GASA, hoy existen servicios de estafa como servicio (scam as a service) que se contratan por tiempo limitado y permiten operar sin saber de código ni de hacking. A eso se suman los datos de redes sociales y filtraciones, que sirven para conocer a las víctimas.
El cambio más grande está en la selección de las víctimas. Antes, una llamada como la del falso secuestro era aleatoria, y quien no tenía hijos reconocía el engaño. Ahora la IA y los datos en la dark web permiten, dice De la Peña, “un perfilamiento mucho más certero”. Una oferta laboral falsa, armada con datos de una plataforma de empleo, presiona con miedo y urgencia.
Qué dice el informe sobre exposición y pérdidas
GASA estima pérdidas por 114.100 millones de pesos mexicanos, con un promedio de 9.956 pesos por víctima, y calcula que unos 11,5 millones de adultos sufrieron pérdidas. Solo 49 % se siente seguro de reconocer una estafa, y entre quienes recibieron un intento, 69 % interactuó con al menos uno y 24% de ellos perdió dinero.
Las llamadas telefónicas fueron el contacto principal, con 62%, seguidas por SMS (44%) y mensajería instantánea (34%). El chantaje y la extorsión concentran la mayor interacción, con 28 %, contra un rango de 10% a 14% en Estados Unidos, Canadá y Brasil. Y 54% de quienes perdieron dinero lo entregó por transferencia bancaria, frente a 30% en Norteamérica.
La falta de coordinación que frena la respuesta
Una estafa puede empezar con una oferta falsa por WhatsApp y terminar en una cuenta mula, y la plataforma, el banco y la policía pueden tener cada uno una pieza sin saber que hablan del mismo caso. De la Peña planteó que compartir información sobre números denunciados y cuentas receptoras permitiría actuar antes de que el dinero salga.
La respuesta a las víctimas es débil: solo 28% de quienes denunciaron pérdidas dijo que su caso fue investigado y apenas 20% recuperó al menos una parte. La encuesta, a 1.510 adultos entre el 16 de marzo y el 13 de abril de 2026, cambió parte de su metodología, por lo que las pérdidas de 2026 no son comparables con las de 2025.
