OpenAI presentó Dots, sus primeros agentes de inteligencia artificial capaces de trabajar de manera continua, incluso cuando el usuario no está frente a la computadora. Estos sistemas cuentan con un ordenador virtual propio, pueden conectarse con más de 4.000 aplicaciones y ejecutar tareas de manera autónoma. Por ahora, el acceso está limitado a determinados planes pagos de ChatGPT.
A diferencia de un chatbot tradicional, los Dots no necesitan que una persona les escriba cada vez que deben realizar una tarea. Funcionan con GPT-6 Astra, tienen un navegador y un escritorio virtual propios en la nube y pueden seguir trabajando mientras el usuario no está conectado. Además, se pueden controlar desde ChatGPT, Slack o Microsoft Teams, mediante texto o comandos de voz.
Cuánto cuesta usar Dots de OpenAI
El acceso a los nuevos agentes de OpenAI no está disponible para los usuarios de los planes gratuitos ni para quienes tienen ChatGPT Plus o Go. El primer Dot está incluido sin costo adicional para quienes cuentan con los planes Pro y Business Premium.
Durante el primer mes, además, el uso del agente no consume los límites habituales de la suscripción. OpenAI todavía no informó cuánto costará sumar agentes adicionales en el futuro. Para los usuarios particulares, el acceso parte de ChatGPT Pro, cuyo precio es de 100 dólares mensuales, según la información publicada sobre las suscripciones de OpenAI.
La disponibilidad también tiene restricciones geográficas. Por el momento, los usuarios Pro del Espacio Económico Europeo, Suiza y Reino Unido no pueden utilizar Dots. En esas regiones, el servicio llegará inicialmente para clientes de Business Premium y mediante una beta para usuarios Enterprise.
Qué pueden hacer los agentes de OpenAI
Los Dots están pensados para encargarse de trabajos que necesitan seguimiento constante. Por ejemplo, un programador puede pedirle a su agente que revise las quejas de clientes y prepare correcciones de código. En el ámbito científico, puede repetir determinados análisis cada vez que recibe nuevos datos.
Los agentes también pueden conectarse con más de 4.000 aplicaciones mediante complementos y, si reciben autorización, acceder al ordenador del usuario.
OpenAI estableció distintos controles para limitar las acciones que pueden realizar por su cuenta. Cuando el usuario no está trabajando directamente con un Dot, el agente puede continuar investigando, pero con acceso de solo lectura. En ese modo no puede enviar mensajes ni modificar información.
Las acciones que pueden generar consecuencias requieren controles adicionales. El usuario puede permitirlas, bloquearlas o exigir una aprobación antes de que se ejecuten. Algunas tareas, como cambiar una contraseña, requieren obligatoriamente intervención humana.
OpenAI también advierte que los agentes pueden cometer errores y recomienda revisar los resultados de cualquier trabajo importante antes de utilizarlos.
