Aunque la inteligencia artificial (IA) avanza sobre cada vez más tareas laborales, existen profesiones que todavía presentan un bajo nivel de exposición a esta tecnología. Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Instituto Nacional de Investigación de Polonia (NASK), que analizó más de 30.000 posiciones, identificó 10 trabajos que la IA no logró reemplazar y cuyas tareas permanecen relativamente inalteradas.
El estudio concluyó que uno de cada cuatro empleos en el mundo está potencialmente expuesto a la inteligencia artificial generativa, aunque la transformación de los puestos aparece como un escenario más probable que su desaparición. Entre las actividades con menor riesgo aparecen trabajadores de granjas y bosques, jardineros, limpiadores de autos, instaladores de pisos y baldosas, yeseros, ganaderos, artesanos y carniceros, entre otros.
Cuáles son los 10 trabajos menos expuestos a la IA
El análisis de la OIT y NASK combinó cerca de 30.000 tareas ocupacionales, validación de especialistas, puntuaciones asistidas por IA y datos laborales de distintos países. A partir de ese relevamiento, identificó las siguientes profesiones con menor riesgo de exposición a la IA generativa:
- Trabajadores de cosechas, bosques, horticultura y jardinería.
- Limpiadores de autos.
- Instaladores de pisos, azulejos y baldosas.
- Yeseros.
- Reparadores de pieles y curtidores.
- Ganaderos.
- Cazadores, pescadores y recolectores.
- Artesanos, bordadores y costureros.
- Controladores de pestes y fumigadores.
- Carniceros y preparadores de comidas y pescados.
De acuerdo con el informe, en estas ocupaciones la mayoría de las tareas se mantiene relativamente sin cambios frente a la IA generativa y presenta una exposición baja y estable.
En el extremo contrario aparecen puestos como auxiliares de entrada de datos, mecanógrafos, empleados contables, trabajadores administrativos, analistas financieros, empleados de nómina, vendedores de centros de contacto y desarrolladores web y multimedia, entre otros.
Las habilidades humanas que ganan importancia
El avance de la IA también modifica las capacidades que buscan las empresas. Según un informe de Randstad citado por iProfesional, el pensamiento crítico, la empatía y la inteligencia emocional, la creatividad, la comunicación, la adaptabilidad, la colaboración y el aprendizaje continuo son habilidades cada vez más relevantes.
La IA puede procesar información y generar contenidos rápidamente, pero evaluar resultados, comprender contextos, resolver problemas originales, comunicarse con otras personas y adaptarse a situaciones nuevas siguen dependiendo fuertemente de las capacidades humanas.
Por eso, el escenario laboral que plantea el avance tecnológico no apunta únicamente a aprender nuevas herramientas. También exige desarrollar la capacidad de aprender y desaprender de manera constante, combinando competencias digitales con aquellas habilidades que la tecnología todavía no puede replicar completamente.
