El uso de la IA (Inteligencia Artificial) es cada vez más frecuente entre los profesionales argentinos, tanto para trabajar como para aprender. Sin embargo, el acceso a estas herramientas no siempre se traduce en mejores resultados en el ámbito laboral. Según un reciente informe, Argentina está entre los países que más utilizan la tecnología para aprender.
“Estamos viviendo el mayor cambio de la historia en lo que respecta al acceso al aprendizaje. Gracias a la IA, los conocimientos están al alcance de la mano en segundos. Lo difícil es lo que sucede después, cuando cierras la app, sales de la clase y tienes que usar lo estudiado. El progreso real consiste en ser capaz de aplicar estas habilidades con soltura en momentos decisivos”, afirmó Sofia Tavares, Chief Brand Officer de Preply.
Argentina está entre los países que más usan IA para aprender
Según el Progress Report 2026 de Preply, una plataforma de clases particulares online, el 93% de los profesionales argentinos encuestados utiliza herramientas de inteligencia artificial para aprender. De esta manera, el país comparte con Polonia el primer puesto en adopción de IA con este objetivo. En Estados Unidos y Japón, en cambio, el porcentaje alcanza el 85%.
El informe analizó a más de 5.000 profesionales en actividad de nueve países para estudiar cómo la tecnología modifica los procesos de aprendizaje y la capacidad de desarrollar nuevas habilidades. Entre los principales intereses de los argentinos aparecen Data Science e IA (29%), los idiomas extranjeros para el trabajo (24%), el marketing y marketing digital (22%), las finanzas y contabilidad (19%) y la economía (15%).
Las motivaciones también están vinculadas con el desarrollo profesional: el 36% aprende para mejorar su desempeño en su puesto actual, mientras que el 33% busca mantenerse competitivo en el mercado laboral.
La brecha entre aprender y poner en práctica los conocimientos
Pese al alto nivel de adopción tecnológica, el 59% de los profesionales argentinos afirma haber tenido dificultades para aplicar una habilidad aprendida en situaciones reales. Se trata del porcentaje más elevado entre los países relevados, frente al 49% registrado a nivel global. Este dato contrasta con la percepción que tienen los propios encuestados sobre su evolución: Argentina registra un promedio de satisfacción con el progreso de 8,3 sobre 10.
A nivel mundial, el 76% de los profesionales asegura que dedica más tiempo a aprender que hace dos años. Sin embargo, el 52% reconoce que ese esfuerzo adicional no siempre se traduce en mejores resultados.
Cómo afecta esto en la experiencia humana
La formación laboral también presenta diferencias según quién la financia. En Argentina, el 33% de los profesionales recibe apoyo total o parcial de su empleador para capacitarse, frente al 51% global. Además, el 30% paga su formación por cuenta propia y el 36% utiliza exclusivamente recursos gratuitos.
El informe también señala que la Generación Z enfrenta dificultades para transformar el aprendizaje en resultados concretos: el 57% tuvo problemas para aplicar lo aprendido en situaciones reales. Frente a este escenario, el estudio destaca el valor de combinar herramientas tecnológicas con acompañamiento humano.
A nivel global, el 75% de los profesionales encuestados prefiere una experiencia de aprendizaje que integre inteligencia artificial y experiencia humana. Por todo esto, el desafío ya no pasa solamente por acceder a más información, sino también por convertirla en habilidades que puedan aplicarse de manera efectiva en el trabajo.
