El sector comercial se ve fuertemente afectado por la crisis económica que produjo el gobierno de Javier Milei y hay una ciudad que en lo que va del 2026 ya sufrió el cierre de 300 locales.
En Tandil, según datos oficiales, 298 comercios bajaron sus persianas, mientras el 41 por ciento de los comercios relevados confirmó una caída en sus ventas. Este escenario refleja una realidad de consumo retraído y una presión económica que golpea fuerte al sector.
Las vidrieras del centro muestran carteles que ya no sorprenden: “Liquidación total por cierre” es un mensaje que se repite y marca el pulso de una ciudad que va modificando su mapa comercial a paso acelerado. El cierre de comercios dejó de ser una excepción para convertirse en una constante que alerta sobre la situación económica local.
Según datos de la Usina, en Tandil hay registrados 5750 usuarios comerciales, una cifra que permite dimensionar la cantidad de negocios activos. Sin embargo, desde el Municipio se relevaron 298 bajas provisorias de oficio entre el 2 de enero y el 19 de agosto de 2026.
Advierten que el número de cierres podría ser mayor
Además, estos números podrían ser aún mayores, ya que las inspecciones abarcan solo una parte de la ciudad, dejando fuera sectores periféricos. En paralelo, alrededor de 1000 establecimientos están en proceso de habilitación, renovación o modificación, lo que indica un movimiento constante y complejo en el universo comercial de Tandil.
Para ponerlo en perspectiva, en 2025 se registraron 521 bajas comerciales oficiales, lo que muestra que la tendencia de cierres viene de años anteriores y parece profundizarse. La combinación de consumo reducido, costos crecientes y presión impositiva genera un escenario difícil para los comerciantes que buscan sostener sus negocios y planificar a futuro.
El acumulado de cierres desde el cambio de gestión en 2023
El entramado empresarial argentino continúa en contracción. De acuerdo con un análisis de la fundación Fundar a partir de datos de la SRT, en mayo cerraron 2.371 compañías con trabajadores en relación de dependencia, lo que representa una baja mensual del 0,49%.
Con este resultado, el indicador acumula 16 meses seguidos en terreno negativo. En la comparación interanual, la pérdida alcanza las 16.560 firmas (-3,3%), mientras que desde fines de 2023 el saldo negativo asciende a 30.633 empleadores menos, equivalente a un recorte del 6% en el total de unidades productivas.
