En medio de la crisis económica que produjo el gobierno de Javier Milei con sus medidas, una importante cadena de farmacias cerró 22 sucursales en La Patagonia y dejó a 190 trabajadores en la calle que además reclaman deudas salariales.
Autofarma, cadena perteneciente al Grupo Llaneza, tomó esta medida en Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego luego de varios meses de dificultades financieras. Los empleados denuncian que todavía no cobraron los haberes correspondientes a junio y julio ni la primera cuota del aguinaldo.
El conflicto se profundizó durante las últimas semanas. A pesar de los incumplimientos, el personal continuó concurriendo a sus puestos de trabajo hasta que la empresa decidió cerrar las sucursales. En Santa Cruz, el impacto fue especialmente fuerte. Según el relevamiento realizado por los propios trabajadores, serían cerca de 130 los empleados afectados, de los cuales alrededor de 60 corresponden a Río Gallegos, donde Autofarma tenía cinco locales.
Trabajadores enfrentaron a los dueños de Autofarma
La tensión llegó a su punto máximo el viernes pasado, cuando operadores y exempleados de las farmacias de Río Gallegos interceptaron en la vía pública a Rubén y Daniel Llaneza, titulares de la empresa. Los trabajadores buscaban obtener explicaciones sobre el cierre y, principalmente, conocer cómo y cuándo cobrarían los salarios adeudados y las indemnizaciones correspondientes.
Durante el intercambio, uno de los empresarios hizo referencia a los problemas financieros que atraviesa la firma y vinculó la falta de liquidez con una deuda que mantiene la Obra Social del Estado Fueguino. "Estoy fundido. Estoy tratando de cobrarle a OSEF para pagarle a todos", respondió uno de los hermanos Llaneza ante los reclamos de los trabajadores.
Uno de los principales problemas que enfrentan los trabajadores es que el cierre de las farmacias se produjo sin que todos recibieran previamente telegramas de despido formales. Ante esta situación, los empleados comenzaron a organizarse por fuera de la estructura empresarial y enviaron telegramas y cartas documento para intimar a Autofarma a que informe cuál es la situación registral de cada trabajador y regularice las obligaciones laborales pendientes.
Mientras avanzan los reclamos laborales, los trabajadores también llevaron su protesta a las puertas de la Asociación de Empleados de Farmacias de la Zona Austral (ADEFZA). Los empleados cuestionaron el accionar de la conducción sindical y denunciaron una falta de acompañamiento durante el conflicto. Según plantearon, la organización gremial no habría brindado la respuesta esperada frente al cierre de los establecimientos y la situación de los trabajadores.
Los damnificados reclaman que el sindicato intervenga para garantizar la defensa de sus derechos y acompañe las gestiones ante la empresa y las autoridades laborales. El próximo paso será la audiencia de conciliación obligatoria convocada en la sede del Ministerio de Trabajo de Santa Cruz.
