Por qué tenemos más hambre en invierno: cómo evitar comer de más, según la ciencia

Con las bajas temperaturas se buscan comidas más calóricas y abundantes. Cuál es la explicación y cómo llevar una dieta equilibrada.

22 de julio, 2026 | 16.23

El invierno y las bajas temperaturas llevan a un cambio de apetito notorio: las personas buscamos comidas más calóricas, abundantes y confortantes. No se trata solo de una costumbre, sino que ocurre por varios factores biológicos y hormonales que llevan a cambiar los hábitos de alimentación.

“En ambientes fríos, el cuerpo necesita gastar energía para mantener su temperatura. Aunque este aumento del gasto energético no suele ser muy significativo en la mayoría de las personas, puede contribuir a una mayor sensación de hambre y a la búsqueda de alimentos con más calorías, como pastas, dulces, chocolates y preparaciones con mayor contenido de grasa”, explicó la médica endocrinóloga Cecilia Solís-Rosas García, miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife.

La ciencia sostiene que la sensación de tener más hambre no es solo una impresión. La revisión científica publicada en la revista Frontiers in Nutrition observó que, en distintos países, la ingesta de energía tiende a ser mayor durante el invierno y menor durante el verano. El comportamiento se explica por: las bajas temperaturas, la menor exposición a la luz solar, los cambios en las hormonas relacionadas con el apetito, las variaciones en el estado de ánimo y determinados hábitos sociales propios de la época.

Durante el invierno se buscan comidas más calientes por una necesidad biológica y hormonal

“Además de los cambios fisiológicos, solemos pasar más tiempo en espacios cerrados y buscar comidas que nos generen una sensación de confort y bienestar. Esto puede favorecer el consumo de alimentos ricos en carbohidratos y grasas”, remarcó la Dra. Solís Rosas García. 

Cómo atravesar el invierno sin descuidar la salud: los tips para una dieta equilibrada

Al tener más naturalmente más hambre durante el invierno, el desafío está en elegir aquellos alimentos que ayuden a sostener la saciedad y mantener una alimentación equilibrada durante toda la temporada.

Según Clara Lucía Valderrama, nutricionista y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, algunos ajustes simples pueden ayudar a mantener el cuerpo cálido sin favorecer el aumento de peso. "Es muy importante practicar la alimentación consciente, ya que permite prestar atención a las verdaderas señales de hambre y saciedad, evitando consumir calorías que el cuerpo no necesita”, destaca la nutricionista.

Así, entre las estrategias se encuentran:

  • Priorizar comidas equilibradas, con un buen aporte de proteínas y fibra, ya que ayudan a promover una mayor sensación de saciedad a lo largo del día.
     
  • Incluir caldos y sopas a base de vegetales y combinarlos con una fuente de proteína magra, como pollo o cortes magros de carne vacuna. 
     
  • Sumar canela al café, la leche, la avena o las frutas. Además de aportar un aroma y una sensación reconfortante característica de los meses fríos, puede intensificar la percepción del sabor sin necesidad de agregar azúcar. 

    Las infusiones son la gran opción para arracar el día con algo reconfortante

     
  • Elegir preparaciones al horno o a la plancha en lugar de frituras. 
     
  • Tomar una infusión caliente por la mañana, por ejemplo, el té o el mate, puede ayudar a entrar en calor y acompañar el comienzo de una jornada activa. 
     
  • Probar consumir proteína de suero o un batido preparado con leche caliente como colación o snack nutritivo. Además de resultar reconfortante en los días fríos, puede ser una alternativa para ayudar a controlar las ganas de comer algo dulce entre las comidas.