Millie tiene 31 años y vive en Stockport, Inglaterra, junto a su dueño, Leslie Greenhough. La gata, que nació en 1995, se convirtió en una de las más longevas del mundo y su dueño asegura que es gracias a la particular rutina que mantiene desde hace años.
Según contó Greenhough a medios británicos, parte de la alimentación de Millie está compuesta por salmón, camarones, pollo y atún, mientras que su principal fuente de hidratación es agua mineral de manantial.
Así es la particular rutina de Millie, la gata de 31 años
Greenhough asegura que la longevidad de Millie está relacionada con los cuidados que recibió durante toda su vida. La gata pertenecía originalmente a su esposa, quien la adoptó cuando tenía apenas tres meses, en 1995. Tras la muerte de su mujer, Millie quedó bajo su cuidado y se convirtió también en su compañía cotidiana.
El agua mineral comenzó a formar parte de su rutina casi por casualidad. Durante un período en el que se realizaron trabajos en las cañerías cercanas a su casa, Greenhough recibió botellas de agua mineral y decidió comenzar a dárselas también a Millie. Desde entonces, según contó, la gata continuó tomando exclusivamente ese tipo de agua. Su alimentación no se queda atrás. Además del salmón, camarones, pollo y atún, su dueño contó que Millie suele comer costillitas de cerdo.
Aunque Greenhough sostiene que estos cuidados ayudaron a que Millie llegara a los 31 años, no existe evidencia científica que permita atribuir su longevidad a una dieta específica o a que tome agua mineral. Si bien dietas como la BARF son recomendadas, la alimentación de los gatos y perros debe cubrir sus necesidades nutricionales, por lo que cualquier dieta particular tiene que ser indicada o supervisada por un veterinario.
La edad de Millie tampoco está oficialmente certificada. Su dueño quiere que sea reconocida por Guinness World Records, pero explicó que no cuenta con documentación suficiente para demostrar su fecha de nacimiento. Por eso, aunque Millie es considerada por su dueño como la gata más vieja del mundo, el récord oficial de longevidad felina continúa perteneciendo a Creme Puff, una gata de Austin, Texas, que vivió 38 años y 3 días. Nació el 3 de agosto de 1967 y murió el 6 de agosto de 2005, y hasta la actualidad conserva el récord Guinness como la gata más longeva de la que se tiene registro.
