Una sola vez sin preservativo alcanza: la advertencia del Clínicas en el Día Mundial del Preservativo

El 13 de febrero se conmemora el Día del Preservativo y desde el Hospital de Clínicas encabezan una campaña para concientizar.

13 de febrero, 2026 | 13.57

En el marco del Día Mundial del Preservativo, que se conmemora cada 13 de febrero, el Hospital de Clínicas encabeza una campaña de concientización y promoción del uso de este método. Según sus registros, las personas mayores de 45 años son quienes presentan menor adherencia al preservativo, aunque los especialistas remarcan la necesidad de reforzar la educación sexual desde edades tempranas.

Un joven de 18 años inició su vida sexual con su pareja y, en sus primeras experiencias, decidió no utilizar protección al asumir que ella estaba sana "por ser joven y de su misma edad". A las pocas semanas, fue diagnosticado con gonorrea. El impacto emocional fue significativo, ya que asociaba el riesgo únicamente a encuentros múltiples o casuales, y no a una relación que percibía como "segura". Esta es una de las tantas historias que llegan al Programa de Salud Sexual y Sexología Clínica del Hospital de Clínicas.

Allí, la ginecóloga y sexóloga Silvina Valente (MN 87.798) , directora del espacio, sostiene que el problema central no es la falta de información básica, sino la baja aceptación del método y una resistencia persistente a su uso. En la mayoría de los casos, las personas saben que el preservativo previene ITS y embarazos no intencionales, pero ese conocimiento no siempre se traduce en una conducta de cuidado sostenida.

Muchas personas cursan una ITS sin saberlo. Desde el hospital advierten que algunas son altamente transmisibles incluso con una sola exposición —como el VIH en fase aguda, la gonorrea, la clamidia o la sífilis— ya que los microorganismos pueden estar muy concentrados en fluidos genitales aun sin presentar síntomas. “Vagina, pene, ano y boca tienen mucosas muy permeables. Además, durante el acto pueden producirse pequeñas fisuras imperceptibles que facilitan el ingreso de microorganismos” , explica la psicóloga y sexóloga Analía Urretavizcaya (MN 21.778) , integrante del programa.

“Identificamos una dificultad en la apropiación del preservativo atravesada por mitos y factores culturales. Su uso suele asociarse simbólicamente con la desconfianza o la infidelidad, lo que dificulta su incorporación en vínculos estables” , afirma Urretavizcaya. A esto se suma la percepción de una disminución del placer y el mito de la dificultad para mantener la erección, un problema que los varones jóvenes suelen atribuir al látex y no a factores como la ansiedad o la inexperiencia.

Sin embargo, el preservativo sigue siendo la herramienta fundamental de prevención. Los argumentos sobre la pérdida de sensibilidad se basan más en mitos que en efectos inevitables. “Con un preservativo bien elegido y usado, el orgasmo se alcanza sin cambios relevantes” , asegura Valente. Mientras que un preservativo estándar de látex mide unos 0,07 mm, los de poliuretano pueden llegar a los 0,019 mm. Para evitar que el uso "corte el momento", se recomienda tenerlo siempre a mano, practicar su colocación incluso durante la masturbación e incorporarlo al juego previo con lubricantes al agua.

 

"El preservativo no es una barrera, es la puerta de entrada al placer"

La Lic. Viviana Wapñarsky, psicóloga y sexóloga co-directora de Consexuar, analiza esta realidad: "Lejos de ser una barrera, el preservativo y el campo de látex son herramientas que, usados correctamente, nos acercan a una intimidad más plena, segura y consciente. La seguridad no aleja del placer; por el contrario, al eliminar el miedo y la preocupación, permite una conexión más auténtica y libre" . Y agrega: "El principal error es creer que, una vez superada la edad fértil, el preservativo deja de ser necesario porque 'ya no hay riesgo de embarazo'. El riesgo de contraer una ITS está presente mientras haya actividad sexual, independientemente de la edad. La protección no es un tema solo de jóvenes; es un componente de salud pública que acompaña toda la vida sexual activa" .

Este mensaje adquiere especial urgencia cuando se observa que las ITS no tienen edad. El preocupante aumento de sífilis, gonorrea y VIH en adultos mayores derriba el mito de que el preservativo es "cosa de jóvenes" . La protección, entonces, no caduca. Wapñarsky sostiene que "romper el silencio y el estigma alrededor de la sexualidad en la adultez mayor es un paso fundamental para revertir esta tendencia" .

Reivindicar el preservativo es reivindicar una ética del encuentro sexual donde el cuidado de una misma y del otro no es una carga ni una concesión, sino parte constitutiva del deseo. Donde preguntar "¿tenemos preservativo?" es tan natural como preguntar "¿te gusta esto?" . En este Día Mundial del Preservativo, la invitación es clara: reenmarcar la protección como un acto de autocuidado que habilita el disfrute, no lo limita. Porque el placer verdadero no es el que se consigue a pesar del cuidado, sino el que se construye sobre su baseEl preservativo no es una barrera: es la puerta de entrada al placer.

 

El único método que previene embarazos e ITS simultáneamente

En un contexto donde existen múltiples métodos anticonceptivos, el preservativo continúa siendo una herramienta central de la salud sexual. No solo por su accesibilidad, sino porque sigue siendo el único método que previene simultáneamente el embarazo y las infecciones de transmisión sexual.

Según datos de organismos internacionales de salud, más de un millón de personas contraen una ITS cada día en el mundo, y muchas de ellas no presentan síntomas. VIH, sífilis, gonorrea, clamidia, HPV y herpes siguen circulando, incluso en poblaciones que creen estar “fuera de riesgo” .

En Argentina, este escenario se vuelve especialmente preocupante a partir del aumento sostenido de la sífilis. En 2025, el país registró más de 55 mil casos diagnosticados, según el Boletín Epidemiológico Nacional, lo que representa un aumento superior al 70% en comparación con períodos anteriores. Lejos de ser un fenómeno aislado, la infección atraviesa a distintos géneros y contextos sociales, y muestra una mayor concentración en personas de 15 a 39 años. Se trata, además, de una infección que puede cursar sin síntomas durante largos períodos, lo que refuerza la necesidad de sostener el uso del preservativo como principal herramienta de prevención.

“Hoy contamos con una gran variedad de métodos anticonceptivos eficaces, pero eso no reemplaza al preservativo” , explica la Dra. María Laura Martínez, ginecóloga de DIM Centros de Salud“Los métodos hormonales, el DIU o la ligadura previenen embarazos, pero no protegen frente a infecciones. Por eso desde la ginecología insistimos en el concepto de doble protección: método anticonceptivo más preservativo” .

Este enfoque resulta especialmente importante en relaciones no monógamas, con parejas nuevas o cuando se desconoce el estado serológico de la otra persona. En esos escenarios, el uso del preservativo no es una desconfianza: es una decisión de cuidado.

Preservativo femenino: una herramienta que amplía derechos

Dentro del universo de métodos de barrera, el condón femenino —también llamado condón interno— sigue siendo poco conocido, a pesar de sus múltiples ventajas. Se trata de una funda de nitrilo o poliuretano que se coloca dentro de la vagina antes de la relación sexual.

“Es un método que protege contra ITS y embarazo, pero además le da autonomía a la mujer, ya que no depende de la decisión masculina” , destaca Martínez. “Puede colocarse horas antes del encuentro, es hipoalergénico, no interfiere con hormonas ni con la lactancia y brinda mayor protección frente a infecciones de contacto porque cubre parte de la vulva” .

Desde una perspectiva de derechos sexuales y reproductivos, el condón femenino es una herramienta clave para el control del propio cuerpo y la negociación del cuidado. Sin embargo, su bajo uso no responde a fallas del método, sino a barreras culturales, falta de información y escasa difusión en los sistemas de salud. “Muchas mujeres nunca lo vieron ni recibieron indicación médica. Persisten prejuicios que lo tildan de incómodo o difícil, y todavía pesa la idea de que la responsabilidad del cuidado recae en el varón” , señala la especialista.

Prevención: información clara y sin prejuicios

El preservativo, masculino o femenino, es altamente eficaz cuando se utiliza correctamente. Sin embargo, en la práctica cotidiana se observan errores frecuentes: colocarlo después de iniciada la penetración, guardarlo en lugares con calor, usar dos juntos, no dejar espacio en la punta o combinarlo con lubricantes inadecuados.

“Estos errores no se corrigen con miedo, sino con educación” , subraya Martínez. “La prevención empieza en la consulta: explicar, mostrar, usar lenguaje simple y habilitar preguntas. Informar sin juzgar es una forma concreta de cuidar” .

En el Día Mundial del Preservativo, el mensaje es claro: la prevención sigue siendo una decisión cotidiana, accesible y basada en el derecho a vivir una sexualidad cuidada, informada y libre de prejuicios. Porque elegir el preservativo no es volver atrás: es avanzar en salud, autonomía y responsabilidad compartida.

El placer, en definitiva, depende de la confianza y la seguridad. Entenderlo de manera integral permite derribar prejuicios y promover una sexualidad más consciente y saludable para todas las edades.