Una de las curiosidades de las sierras de Córdoba acaba de convertirse en noticia tras ponerse en venta. Se trata del Castillo Mandl, una antigua residencia de la localidad de La Cumbre que supo recibir a presidentes y figuras reconocidas, y estar vinculada con actividades de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
Este castillo cargado de historia, durante los últimos años funcionó como un hotel boutique. Su venta despertó interés en el sector inmobiliario por las características arquitectónicas espectaculares de la propiedad, pero también en los agentes de turismo por el recorrido histórico que la convirtió en uno de los edificios más increíbles de la región.
Casi un siglo de historia
El origen del castillo se remonta a fines de la década de 1920, cuando el cirujano rosarino Bartolomé Vasallo decidió construir una residencia de descanso en las sierras. El proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Emilio Maisonnave, Ernesto Mansella y Durand, y la construcción fue conocida inicialmente como “El Fuerte” o “La Fortaleza”, por sus torres y almenas medievales.
En 1943, el inmueble fue adquirido por Fritz Mandl, un empresario austríaco vinculado con la industria armamentística. Tras la compra, encargó una remodelación dirigida por el arquitecto húngaro Jorge Kalnay. Entre 1943 y 1947, la antigua fortaleza se transformó en un chalet de estilo europeo, con interiores diseñados con materiales y mobiliario de alta calidad.
Mandl, que había estado casado con la actriz Hedy Lamarr, mantuvo vínculos con Juan Domingo Perón y convirtió la residencia en un punto de encuentro para personalidades de la política, la aristocracia y el mundo empresarial. Tras su muerte en 1977, la propiedad dejó de ser utilizada con la misma frecuencia.
El paso de la SIDE y su transformación en hotel
Décadas después, el hijo de Mandl cedió el uso del inmueble a Hugo Anzorreguy, quien estaba al frente de la Side. El acuerdo contemplaba que el organismo se hiciera cargo del mantenimiento, los impuestos y los servicios. Durante ese período, el castillo fue utilizado como lugar de descanso y reuniones, y recibió a los expresidentes Carlos Menem y Fernando de la Rúa.
La historia del edificio también quedó marcada por un robo ocurrido en abril del año 1990, cuando desaparecieron 42 obras de arte colonial. Años después, 13 de esas piezas fueron encontradas en España, en el marco de una investigación por tráfico de bienes culturales.
Desde el 2006, el Castillo Mandl comenzó a funcionar como hotel boutique, tras una etapa de restauración destinada a recuperar parte de su esplendor original. La propiedad cuenta con 16 habitaciones distribuidas en tres niveles, piscina, parque, jardines, caballerizas, viviendas para caseros y otras construcciones auxiliares.
Salió nuevamente al mercado por 3,1 millones de dólares. Se encuentra a unos 1.211 metros sobre el nivel del mar y ocupa más de 97.000 metros cuadrados.
