El fenómeno de El Niño ya comenzó a mostrar señales sobre el clima argentino y los pronósticos empiezan a delinear cómo podría ser el verano 2026-2027. Un informe elaborado por especialistas de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba) proyecta un escenario de lluvias por encima del promedio en buena parte del territorio y temperaturas con comportamientos diferentes según la región.
El dato que concentra la atención es la intensidad que podría alcanzar el fenómeno. De acuerdo al reporte de Sobre La Tierra-Fauba, existe un 90% de probabilidad de que El Niño sea fuerte durante la primavera y un 70% de que continúe con esa intensidad durante el verano. Los especialistas advierten que el comportamiento no será uniforme en todo el país.
Cómo serán las lluvias durante el verano 2026-2027
El escenario previsto proyecta la mayor presencia de precipitaciones en buena parte de la Argentina, aunque con diferencias regionales. El informe señala que durante septiembre, octubre y noviembre las lluvias tenderían a ubicarse por encima del promedio en gran parte del territorio, con excepciones en el NOA y el sudoeste de la Patagonia.
La señal húmeda también ya comenzó a observarse en algunas zonas. Durante agosto hubo precipitaciones muy superiores a las medias en localidades del Litoral, entre ellas Concordia, Corrientes y Resistencia. En el este de Entre Ríos, además, la crecida del río Uruguay complicó las condiciones de las zonas bajas.
Los especialistas de Fauba remarcaron que el antecedente de otros episodios fuertes de El Niño permite anticipar un patrón determinado: suelen registrarse excesos de lluvia en el Litoral y el este de la Región Pampeana, mientras que algunas áreas del centro del país pueden recibir menos precipitaciones. En los eventos más intensos, sin embargo, ese comportamiento puede presentar variaciones.
Qué temperaturas se esperan en Argentina
Las temperaturas tampoco serían homogéneas. Para la primavera, el informe prevé valores superiores a los habituales en el norte argentino, mientras que la franja central y el norte de la Patagonia tendrían mayores posibilidades de atravesar temperaturas por debajo de lo normal.
En cuanto a las precipitaciones, el NOA y el sudoeste patagónico aparecen como las regiones con mayor probabilidad de recibir menos agua de lo habitual. En el centro-norte del país se esperan valores más cercanos a los normales, mientras que el resto del territorio tendría una mayor probabilidad de lluvias superiores al promedio, especialmente en el extremo noreste y Cuyo.
La combinación entre lluvias y temperaturas resulta especialmente relevante para el campo. La humedad acumulada en los suelos ya se encuentra por encima de los niveles habituales en una parte importante de la región agrícola, justo cuando comienza la siembra de los cultivos de verano.
Por qué preocupa la intensidad del fenómeno "El Niño"
El Niño se produce cuando aumentan de manera anómala las temperaturas de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial y se modifican los patrones atmosféricos. En este caso, especialistas de Fauba señalaron que el Pacífico ecuatorial viene calentándose desde fines del verano y que en junio quedó confirmada la denominada fase cálida de El Niño. En agosto, las temperaturas de algunas zonas superaron los 3,5° por encima de los valores habituales.
El antecedente histórico también sirve para dimensionar el escenario. Los investigadores mencionaron como referencia los eventos de 1982-83, 1997-98 y 2015-16, tres episodios fuertes de "El Niño". Según los modelos citados por Fauba, el calentamiento del océano podría continuar hasta noviembre y las temperaturas proyectadas superarían las registradas en aquellos eventos en determinados sectores.
Sin embargo, esto no significa que toda la Argentina vaya a atravesar el mismo escenario ni que puedan anticiparse con precisión las lluvias de una determinada localidad para un día concreto. Se trata de proyecciones estacionales, que permiten identificar tendencias generales y zonas con mayor probabilidad de determinados comportamientos, pero no reemplazan los pronósticos meteorológicos de corto plazo.
