Zapatos de punta almendrada: la tendencia 2026 para la oficina

Los zapatos de punta almendrada se consolidan como el calzado clave para el trabajo este año. Te contamos por qué son cómodos, versátiles y cómo usarlos.

10 de enero, 2026 | 11.55

La moda laboral tiene un nuevo protagonista para este año. Si bien los clásicos tacones aguja nunca pasan de moda, hay una silueta que se consolidó como la favorita: los zapatos de punta almendrada. Prometen ser el calzado más usado en las oficinas durante todo el 2026.

Su nombre lo dice todo. La forma de la punta no es redonda ni extremadamente afilada, sino que dibuja una curva suave y afinada, similar a la de una almendra. Este pequeño cambio hace una gran diferencia, tanto en la estética como en la sensación al caminar.

Estos zapatos fueron los favoritos de Lady Di en los años 80, quien los usó en incontables apariciones públicas, incluso en diseños de Chanel. Ella demostró que podían ser la opción perfecta: clásicos, cómodos y sofisticados al mismo tiempo.

La fórmula perfecta entre estilo y confort

La respuesta es simple: versatilidad. Un par de zapatos almendrados se convierte en un comodín infalible para armar looks de oficina. Funcionan con prácticamente todo, desde un traje sastrero impecable hasta un vestido midi o unos jeans elegantes con una blazer.

Pero el gran atributo, especialmente para quienes pasan largas horas de pie o caminando, es la comodidad. La punta almendrada, al no ser tan estrecha y puntiaguda como un stilettos extremo, ofrece más espacio para los dedos. Esto reduce la presión y el cansancio al final del día.

Son el calzado ideal para una forma de vestir más práctica y minimalista. En lugar de ser el centro de atención, actúan como un accesorio elevador que completa y potencia el resto del outfit. Logran ese equilibrio perfecto entre estar a la moda y sentirse bien.

Cómo reconocerlos y qué los diferencia de otros zapatos

La clave está en el corte superior (la parte que cubre el empeine). En un zapato de punta redonda tradicional, la línea que bordea los dedos es curva. En cambio, en el modelo almendrado, esa línea se afina suavemente hacia el centro, creando esa silueta característica que le da el nombre.

No son lo mismo que los zapatos de punta fina o "pico", que terminan en un vértice más agudo y anguloso. La almendrada es más orgánica, más suave. Tampoco deben confundirse con los "kitten heels" (tacones bajos y finos), aunque pueden venir en ese tipo de taco. La diferencia está en la forma de la punta.

Son muy versátiles y se pueden combinar con trajes, jeans o vestidos.

Podés encontrarlos en diversas alturas: desde flats o bajos para el día a día, hasta con taco medio o incluso alto. Los materiales también varían, desde cueros clásicos hasta terciopelo o diseños con detalles minimalistas. Esto amplía sus posibilidades de uso.

Cómo incorporarlos a tu guardarropas laboral: ideas para combinar

La belleza de este calzado es que eleva cualquier conjunto básico. Para un look clásico y atemporal, combiná unos almendrados de cuero negro con un traje pantalón sastre en tono neutro (gris, beige, azul marino). 

Si tu estilo es más moderno y relajado, probalos con unos jeans rectos o bootcut de talle alto y una camisa de seda o un sweater fino. Los almendrados le darán el toque formal necesario para un viernes de oficina o un after office.

Con faldas y vestidos también son infalibles. Unos almendrados nude con un vestido shirt (de camisa) midi es un combo ganador. Con una falda lápiz o una falda plisada, aportan elongación y una elegancia discreta pero efectiva.