Este fin de semana Boedo se transforma en una feria callejera nipona. Organizada por el Centro Okinawense en la Argentina (COA), junto a las agrupaciones vecinales Grupo Boedo y Barrios del Sur y Raíces Boedo, llega a la Ciudad la feria Japón en Boedo, con entrada libre y gratuita.
El evento tomará lugar este domingo 11 de octubre, de 12:00 a 19:00, en la Boedo Peatonal (Avenida Boedo, desde Avenida Independencia hasta Avenida San Juan). Durante la jornada, quienes se acerquen van a poder sumergirse en la cultura japonesa a través de puestos de gastronomía tradicional, regalería, artesanías y espectáculos artísticos en vivo.
La feria se da en el marco del 140º aniversario de la inmigración japonesa a la Argentina (1886–2026), y recuerda la llegada de Kinzo Makino, primer inmigrante nipón al país. La elección de Boedo como escenario no es casual. El barrio guarda un vínculo histórico profundo con la comunidad japonesa, cuyos primeros inmigrantes solían emprender en el rubro de bares y cafés. En este sentido, formaron parte de la cultura gastronómica boedense el Bar "Nippon", donde hoy se ubica la célebre esquina de Homero Manzi, y el Bar "El Japonés", que actualmente lleva por nombre "Don Segundo".
Por otro lado, a partir de las 14:00 el escenario central se convertirá en el epicentro del evento con una grilla de espectáculos tradicionales y exhibiciones que combinarán percusión con tambores, música, danzas folclóricas de Okinawa, karaoke, iaido (arte marcial tradicional con sable katana) y karate, entre otras.
Se trata de un plan con entrada libre y gratuita, sin embargo, desde la organización de Japón en Boedo piden que quienes se acerquen a disfrutar del festival colaboren con alimentos no perecederos, elementos de higiene y limpieza para donar a merenderos y comedores del barrio.
Por qué se cumplen 140 años de la inmigración japonesa a Argentina
La llegada de Kinzo Makino a la Argentina es tomada como el punto de partida de la inmigración japonesa al país. Fue un marino e ingeniero mecánico japonés que desembarcó en Buenos Aires en 1886 como polizón a bordo de un buque mercante inglés, convirtiéndose oficialmente en el primer inmigrante japonés en radicarse en el país. Tras su llegada a la capital, se trasladó a la provincia de Córdoba para trabajar como maquinista y técnico en el trazado del ferrocarril.
De esta manera, Makino es considerado el hito inicial de la colectividad nikkei argentina porque decidió afincarse de manera permanente. En Córdoba echó raíces, se casó y formó una familia con descendencia argentina, marcando el inicio del vínculo migratorio entre ambas naciones más de dos décadas antes de la llegada formal de los grandes contingentes agrícolas y florícolas a la Argentina.
