Quienes aman la naturaleza y buscan conocer algunos de los paisajes más sorprendentes de la Argentina tienen en la Península Valdés un destino que vale la pena visitar al menos una vez. Ubicada en la provincia de Chubut, el Área Natural Protegida Península Valdés es una de las grandes maravillas naturales del país y fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO debido a la importancia de sus ecosistemas y la diversidad de especies que habitan en la región.
El área protegida es hogar de una gran variedad de animales, entre ellos ballenas francas australes, pingüinos de Magallanes, orcas, elefantes y lobos marinos. A lo largo del año también es posible encontrar toninas overas, guanacos, maras, zorros, choiques, martinetas y numerosas especies de aves que convierten a la península en uno de los principales destinos de la Argentina para el avistaje de fauna.
Sin embargo, hay una especie que se lleva todas las miradas: la ballena franca austral. Estos enormes mamíferos llegan cada año a las aguas de la península para reproducirse y criar a sus ballenatos. Pueden observarse principalmente entre junio y diciembre, cuando la Península Valdés recibe a visitantes de distintos lugares del país y del mundo que llegan especialmente para contemplar este espectáculo natural.
Cómo son las excursiones para avistar ballenas
Uno de los principales atractivos durante esta época son las excursiones embarcadas para el avistaje de ballenas, que parten desde Puerto Pirámides, la única localidad ubicada dentro del área protegida y uno de los puntos de referencia para quienes quieren observar a estos animales de cerca en su hábitat natural. Puerto Pirámides se encuentra a unos 100 kilómetros de Puerto Madryn y concentra buena parte de las actividades turísticas vinculadas con la fauna marina.
El recorrido por Península Valdés también permite descubrir distintos ambientes naturales y paisajes de la costa patagónica. En algunos sectores pueden observarse colonias de elefantes y lobos marinos, mientras que otros puntos son elegidos por diferentes especies de aves y mamíferos terrestres.
Además, en el istmo Ameghino, ubicado en el acceso a la península, se encuentra el Centro de Visitantes Istmo Carlos Ameghino, un espacio destinado a brindar información sobre la biodiversidad, la geografía y la historia natural de la región. Es una buena primera parada para conocer las características del área antes de continuar el recorrido.
La Península Valdés ofrece una experiencia única para quienes quieren observar animales en su hábitat natural. Y aunque algunas especies pueden encontrarse durante todo el año, la temporada de ballenas convierte a los meses entre junio y diciembre en uno de los momentos más especiales para conocer este rincón de la Patagonia.
