El mercado argentino de golosinas recibió una novedad que promete sacudir los kioscos y paladares locales. Fantoche, una de las marcas más tradicionales y queridas por los argentinos, presentó un alfajor que combina dos símbolos fuertes de la cultura rioplatense en un solo producto.
Conocida por haber creado el alfajor triple y por su liderazgo de décadas en el rubro, Fantoche amplió su propuesta con una línea exclusiva llamada "Origen del Alfajor Argentino". En ese marco, lanzó Fantoche Buenos Aires, un alfajor que busca reflejar la esencia y las costumbres urbanas de la capital.
El nuevo producto rinde homenaje a las pausas y encuentros que forman parte de la rutina porteña, entrelazando la imagen del Obelisco con la tradición de los cafés de barrio. La empresa describió su creación con estas palabras: "Entre el ruido de la ciudad y la pausa del café, Buenos Aires también tiene sabor a origen. Un alfajor con alma porteña, dulce de leche bien argentino y ese encanto de barrio que transforma cualquier momento en una pausa única".
En cuanto a su composición, Fantoche Buenos Aires combina un baño blanco con destellos sutiles y un aroma que recuerda a los granos de café, convirtiéndolo en una opción ideal para quienes buscan algo diferente para acompañar sus momentos de estudio o trabajo, o para reemplazar el clásico café de media tarde.
La arquitectura interna de esta golosina premium se estructura a partir de las siguientes características técnicas de elaboración visibles en su presentación oficial:
- Una masa suave y equilibrada que aporta una textura característica en cada bocado.
- Un abundante relleno compuesto por el clásico e infaltable dulce de leche de calidad repostería.
El empaque del alfajor también fue pensado para atraer a un público amplio y moderno. Presenta un diseño sofisticado en tonos oscuros que destaca una ilustración nocturna de la avenida 9 de Julio con el Obelisco como figura central, buscando seducir tanto a los clientes tradicionales como a los jóvenes consumidores que valoran experiencias de sabor complejas.
Con este lanzamiento, Fantoche reafirmó su compromiso con la innovación sin perder la identidad popular que la convirtió en un pilar del mercado nacional. La marca demuestra que incluso las empresas más clásicas pueden reinventarse y marcar tendencia celebrando la cultura y los gustos argentinos.
El origen de la marca creadora del alfajor triple
La historia de Fantoche nació en la década de 1950 en el barrio porteño de Villa Lugano, de la mano de tres familias de inmigrantes italianos (Diéguez, López y Celestino). Juntos fundaron la firma Dielo S.A. y apostaron a la producción de galletitas y alfajores. Para ganarse el corazón de los más chicos, bautizaron a la marca en honor a las clásicas marionetas de circo y crearon al entrañable payaso que, desde entonces, se convirtió en una marca registrada de los quioscos argentinos.
El gran hito de la empresa llegó en 1969, cuando revolucionaron la industria golosinera nacional con una idea tan simple como brillante: sumar una tercera capa de masa a la estructura tradicional. Así nació el primer alfajor triple de la historia. El éxito fue tan rotundo que la compañía registró la palabra "Triple", obligando a sus competidores a usar ingeniosas variantes como "tri-capa" o "tres pisos" durante décadas para no infringir la propiedad intelectual.
