En el marco de la crisis económica que afronta argentina por las medidas del gobierno de Javier Milei, una de las automotrices más importantes del país anunció que bajará la producción por la caída de la demanda.
Stellantis decidió reducir el ritmo de fabricación de pick ups en su planta cordobesa de Ferreyra. La medida comenzará a aplicarse a partir del próximo mes y alcanzará a la Fiat Titano y la RAM Dakota, dos de los modelos que se fabrican en el Polo Industrial ubicado en la capital provincial.
Aunque la compañía evitó utilizar términos como "recorte", "reducción" o "achicamiento", fuentes del sector confirmaron que la decisión implica efectivamente una disminución de la producción. El argumento oficial apunta a una "adecuación" de los procesos productivos en función de la evolución de la demanda en los mercados interno y externo.
El ajuste se produce en un momento complejo para la industria automotriz argentina, con una fuerte caída de las ventas de vehículos nacionales y un crecimiento todavía limitado de las exportaciones.
En el comunicado difundido para anunciar la medida, la compañía puso el foco en el proceso de transformación que atraviesa la planta, dónde está ejecutando una inversión de US$380 millones destinada al desarrollo de un hub de pick ups y a la construcción de una nueva planta de motores. La instalación estará destinada a producir el motor Multijet 2.2, cuya fabricación está prevista para comenzar a principios de 2027.
Sin embargo, el último tramo del comunicado es el que expone las razones detrás del cambio en el ritmo de producción. Stellantis señaló que Ferreyra "adecúa sus procesos productivos" de acuerdo con "la evolución de la demanda en los mercados interno y externo". En otras palabras, el menor ritmo de fabricación responde a un escenario en el que las ventas dentro del país no alcanzan los niveles esperados y las exportaciones tampoco logran compensar esa retracción.
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Por el momento, la decisión no alcanza a la producción del Fiat Cronos, uno de los vehículos más vendidos del mercado argentino, cuya fabricación en Córdoba continuará sin modificaciones anunciadas.
Un escenario complicado para las automotrices por la crisis
La decisión de Stellantis no ocurre de manera aislada. En los últimos meses, distintas automotrices instaladas en la Argentina comenzaron a modificar sus ritmos de producción frente a un mercado que todavía presenta dificultades. Ford, por ejemplo, anunció un recorte en la fabricación de la pick up Ranger a partir de octubre. Peugeot, también perteneciente a Stellantis, redujo su actividad en la planta de El Palomar a un único turno desde mayo.
A su vez, Renault y Volkswagen mantienen niveles de producción condicionados por procesos de inversión y adaptación de sus plantas para la fabricación de nuevos modelos, mientras que General Motors retomó un esquema de producción de jornada completa, aunque con jornadas laborales más cortas.
