Martín Miguel de Güemes es uno de los próceres de la Argentina que lideró la Guerra Gaucha y defendió el norte de las invasiones españolas durante el proceso de la independencia, lo que permitió que José de San Martín llevara adelante el cruce de los Andes. Además, fue el primer gobernador de la provincia de Salta, donde compró una finca de 200 hectáreas que bautizó con el nombre de su esposa, Carmen Puch.
Güemes fue gobernador de Salta desde 1814 hasta su muerte en 1821. Durante ese período adquirió la finca El Carmen, que había pertenecidos a Pantaléon Aguirre durante el siglo XVIII, y fue la única propiedad que compró a lo largo de toda su vida. Llegó a usarla como guarnición militar, refugio y campamento de la caballería gaucha.
Allí también nacieron dos de sus hijos, que heredaron la propiedad tras la muerte del prócer y de Carmen. Adolfo Güemes (nieto) donó la propiedad a la Nación en 1946, tres años después de haber sido declarado como Monumento Histórico Nacional, para que funcionase allí una escuela agrícola.
Dónde queda la finca de Güemes
El edificio está ubicada en un entorno rural, en avenida John F. Kennedy s/n; General Alvarado. A poca distancia se encuentran construcciones posteriores, y cuenta con una típica sala de inicios del siglo XIX construida mayormente en adobe y cubierta de tejas, con una galería mirando al norte.
A la sala se accede a través de un pequeño zaguán que comunica las habitaciones de ambos lados. Al final se encuentra una galería cubierta que da paso a una cocina y a una larga tira de pequeños locales de mampuestos de ladrillos y cubierta de tejas añadidos con posterioridad.
A unos ocho metros de distancia -y unida por un muro con vano para acceso de vehículos- se alza una construcción de carácter italianizante agregada a fines del siglo XIX o principios del siglo XX que se compone de dos plantas, diferenciándose entre la fachada y la parte posterior de adobe.
Abajo se encuentra una galería de tres columnas de ladrillos, que siguen en planta alta y comunican con el local posterior. En el lateral hay una escalera exterior sobre perfiles metálicos lleva a un pequeño balcón que da a una habitación rodeada de mamparas de hierro y vidrio.
La cubierta correspondiente a la fachada es de chapas ocultas tras un parapeto y la posterior es de tejas españolas. Además, la construcción original y la nueva se articulan a través de un gran patio.
Obras de recuperación
A mediados de junio de este año se retomaron las tareas para poner en valor a la finca, que había sido paralizadas por el gobierno de Javier Milei cuando se encontraban con 77% de avance.
Desde la Secretaría de Obras Públicas detallaron que la iniciativa requiere una intervención especializada ya que "se ejecutan tareas específicas" para preservar características patrimoniales y arquitectónicas históricas.
Se realizan distintas tareas en muros, techos, pisos y contrapisos, escalera, instalación eléctrica y sanitaria, y construcción de sanitarios, entre otros trabajos.
