El primer día del año la ciudad cordobesa de Villa María amaneció conmocionada por el femicidio de Delfina Aimino. Después de algunos días de investigación, las autoridades detuvieron al principal acusado, Tomás Mulinetti, a quien la joven asesinada había conocido tiempo atrás por una aplicación de citas.
Tras la gran repercusión del femicidio de Delfina y la detención de Tomás en los medios, comenzó una ola de denuncias y de testimonios contra el acusado en las redes sociales. Después de que se difundiera su identidad, un grupo de mujeres comenzó a relatar públicamente episodios de violencia, acosos y agresiones protagonizadas por el imputado a lo largo de los años.
El medio local Villa María Ya! enumeró los testimonios difundidos en las redes y, de por sí, el recuento de las conductas reiteradas de Mulinetti en la adolescencia describen el perfil que ahora analiza la justicia.
Los relatos de las excompañeras del acusado de femicidio
“Siempre lo cambiaban de grado porque era muy violento y tocaba a todas las compañeras”, escribió una usuaria en las redes sociales. Otra aseguró: “Me acosa desde que tengo 16 años”.
Algunos de los testimonios sobre Mulinetti lo asocian con episodios de agresiones físicas, ataques a docentes y hechos de violencia dentro de establecimientos educativos.
Una mujer contó en las redes que el acusado “le clavó un lápiz en la muñeca”, mientras que otra recordó en la primaria, “la Policía tuvo que sacarlo del aula porque rompía bancos y vidrios”.
Sin embargo, la fiscal a cargo de la causa Silvia Maldonado aclaró en conferencia de prensa que el acusado no registra antecedentes penales. Muchos de los relatos que ahora lo señalan ocurrieron cuando era menor de edad y no devinieron en causas judiciales.
Por su parte, la Universidad Nacional de Córdoba, donde Mulnetti cursaba los estudios, emitió un comunicado siguiendo el protocolo del área de Género y la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
Con un mensaje para la Justicia, instaron a "actuar con celeridad ante lo ocurrido y a los demás órganos estatales a cumplir con el compromiso internacional de garantizar una vida libre de violencias".
Tras repudiar el hecho, describieron cómo continuará el accionar: “Las autoridades de la UNC, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y toda la comunidad universitaria acompañan con profundo pesar a la familia, amistades y personas cercanas en este momento de inmenso dolor”, cerraron el comunicado.
El femicidio de Delfina
Delfina Aimino y el acusado Mulinetti se contactaron a través de una aplicación de citas durante la madrugada del 1° de enero. No se conocían previamente y acordaron encontrarse esa noche en los festejos de Año Nuevo en Villa María.
Entre las 3 y las 4 de la mañana, en cercanías del campus de la Universidad Nacional de Villa María, ocurrió el ataque. El cuerpo de Delfina fue hallado por un vecino que había salido a pasear a su perro. Presentaba heridas de arma blanca.
Horas más tarde del hallazgo, la fiscalía ordenó el allanamiento a la vivienda de Mulinetti, quien había sido visto durante la madrugada lavar su auto, en el que presuntamente trasladó a la víctima. El acusado quedó detenido e imputado por homicidio agravado y se negó a declarar. Por ahora permanece con prisión preventiva, mientras avanza la investigación con pericias, toma de testimonios y análisis de registros de cámaras de seguridad.
