Victoria Cantero, de 25 años, quedó con prisión preventiva y podría ser trasladada a una unidad penitenciaria para mujeres de Resistencia, luego de ser acusada por el crimen de su novio, Julián Álvarez Guardia, de 29 años. La Fiscalía consideró que existen elementos suficientes para mantenerla detenida mientras avanza la investigación, aunque la joven todavía no declaró y su defensa sostiene que atravesaba una situación de violencia de género.
El Equipo Fiscal integrado por Ana González de Pacce y Juan Martín Bogado dispuso este martes la prisión preventiva de Cantero, imputada por el delito de homicidio agravado por el vínculo, una figura que contempla una pena de prisión perpetua en caso de una eventual condena.
La resolución judicial señaló que existe un determinado "grado de probabilidad en la participación de la imputada" y que también se verificaron riesgos procesales que, según la Fiscalía, hacen insuficientes otras medidas menos restrictivas. La prisión preventiva, sin embargo, no implica una condena. Se trata de una medida de coerción destinada a garantizar el desarrollo del proceso mientras continúa la investigación.
Tras ser notificada de la decisión, Cantero fue retirada esposada de la sede judicial y trasladada en un móvil de la Policía del Chaco. Ahora, el Servicio Penitenciario Provincial deberá determinar su lugar de alojamiento y confirmar la disponibilidad de una plaza.
La defensa sostiene que se trató de una situación de legítima defensa
La abogada Celeste Segovia, quien asumió recientemente la representación de Cantero, cuestionó que la investigación pueda darse por cerrada y remarcó que todavía quedan pruebas por producir. "La investigación y la producción de pruebas continúa. Tenemos dos meses por delante desde la declaración del imputado, que pueden ser prorrogables ocho más. La prisión preventiva es una medida de coerción, no es una pena ni una condena anticipada", sostuvo la defensora.
Segovia también ratificó la principal hipótesis de la defensa: que Cantero pudo haber actuado en legítima defensa. "Desde nuestro lado hay muchas pruebas pendientes, que fortalecerán nuestra posible teoría del caso. Proseguimos con la estrategia de que fue en legítima defensa propia", indicó.
La abogada ya había señalado días atrás que su defendida le manifestó haber sufrido agresiones durante la relación. "Sufrí violencia de género, él me pegaba", le habría dicho Cantero a Segovia, según contó la letrada. La defensa también aseguró contar con fotografías y capturas de conversaciones que, según su interpretación, podrían aportar elementos sobre la dinámica de la pareja y las situaciones de violencia que Cantero habría atravesado.
