Vivían escritores y hasta un expresidente: el misterioso pasaje de CABA con historia

¿Qué tienen en común Antonio Berni y Arturo Frondizi? La historia de este pasaje porteño lo explica.

02 de febrero, 2026 | 15.00

En el corazón del barrio porteño de Caballito, a solo pocos metros del Parque Rivadavia, se esconde una calle corta y angosta que concentra historia, arquitectura y unas cuantas curiosidades que todo el mundo desconoce

Se trata del Pasaje Florencio Balcarce, un rincón que atrae a vecinos y turistas por su innovadora oferta gastronómica, pero que bien podría atraerlos por su fascinante pasado.

Quienes lo recorren suelen detenerse en las fachadas antiguas para sacar fotos o en alguno de sus cafés para contemplar el alrededor, sin imaginar qué era este tramo de la ciudad antes de convertirse en pasaje, ni cuántas veces cambió su nombre o quiénes fueron sus habitantes más ilustres.

Del palacio aristocrático al pasaje urbano, un ejemplo de la transformación porteña

A fines del siglo XIX, estos terrenos estaban ocupados por el Palacio Videla Dorna, cuya entrada principal estaba sobre la avenida Rivadavia. La residencia, construida a partir de 1886, perteneció a Gervasio Videla Dorna, un abogado, político y estanciero de la Ciudad de Buenos Aires. A pesar de la majestuosidad de la vivienda, su familia solo la habitó unos pocos años.

El palacio tuvo distintos usos con el correr de los años. En 1899 fue alquilado a la Escuela Naval Militar y también funcionó allí el Colegio Susini, pero ninguna de las instituciones se estableció de manera permanente. En 1920, el edificio fue demolido y el terreno se dividió en treinta lotes, que dan origen al pequeño pasaje que conocemos hoy.

Los nombres que tuvo y los vecinos ilustres que vivieron

El primer nombre que tuvo el pasaje cuando inauguró fue Videla Dorna, en homenaje al antiguo palacio. Sin embargo, la denominación duró poco, porque en 1933 el gobierno de la Ciudad lo rebautizó como Pasaje África. La decisión generó un malestar entre los vecinos y para 1945, el escritor Rafael Alberto Arrieta, que residía allí, impulsó un nuevo cambio de nombre.

Así nació el Pasaje Florencio Balcarce, en homenaje al joven poeta argentino del siglo XIX que vivió solo 21 años. Dejó una obra destacada y era hijo del general Antonio González Balcarce, una figura clave de la Independencia argentina, que estaba emparentado con la familia de José de San Martín.

A lo largo del tiempo, en el pasaje vivieron figuras destacadas de la cultura y de la política argentina, como el pintor Antonio Berni, Conrado Nalé Roxlo, Amado Villar y hasta el expresidente Arturo Frondizi.