El túnel para conectar Santa Cruz con Tierra del Fuego debería tener más de 30 kilómetros debajo del agua

Hasta ahora, para llegar a Tierra del Fuego vía terrestre se debe viajar desde Río Gallegos (Santa Cruz) y pasar por Chile. 

06 de enero, 2026 | 18.31

La mayoría de los argentinos desconoce que para llegar hasta Tierra del Fuego hay que cruzar por Chile. El viaje es de aproximadamente 593 kilómetros desde Río Gallegos (Santa Cruz) y la mayor parte se transita dentro del territorio del país vecino, lo que incluye un traslado en ferry por el Estrecho de Magallanes. Sin embargo, esto representa un encarecimiento en el traslado e impacta en los tiempos de viaje, además de que eleva los costos de la logística y de vida en la región fueguina.

A fines de 2024, Chile había presentado un proyecto para construir un túnel bajo el Estrecho de Magallanes. Esta obra, de casi cuatro kilómetros, también beneficiaría a la Argentina. El costo de inversión se había calculado en u$s 1500 millones y debería ser financiado por ambos países. Con esta propuesta se busca reemplazar el actual servicio de barcaza por un paso submarino que se extendería a lo largo de 3,7 kilómetros.

Cerca del 70% del tránsito que usa el actual sistema de ferris corresponde a vehículos y personas de ese país. A diario, cruzan unas 2150 personas y 600 vehículos por transbordador, pero el servicio es vulnerable a condiciones meteorológicas y tareas de mantenimiento, lo que genera frecuentes interrupciones.

En los últimos días de diciembre del 2025, en la red social X, el usuario Matías Battaglia se preguntó: “¿Podría tener Santa Cruz un túnel que la conecte con Tierra del Fuego sin pasar por Chile?”. La respuesta inmediata es que sí, pero a esta obra colosal de ingeniería se le suma el costo del proyecto.

Un túnel que conecte Santa Cruz con Tierra del Fuego

De todas maneras, el usuario comparó la idea del proyecto con el túnel Seikan de Japón, uno de los túneles submarinos más largos del mundo ubicado en un entorno que presentaba desafíos similares, como el clima, tormentas y terremotos. El especialista en Economía y Negocios con Asia-Pacífico e India (UNTREF), explicó que esta estructura fue planificada en la década de 1940 y comenzó la construcción en 1964, concluyendo la misma en 1988.

“Su impulso se dio por seguridad, en ambos sentidos (geopolítica y civil, tormentas que hundieron varios ferry)”, detalló. De los 53 kilómetros que tiene, 23,3 corren por debajo del estrecho de Tsugaru. En el caso del sur de Argentina, el túnel Santa Cruz - Tierra del Fuego debería tener casi 10 kilómetros más y unos 33 por debajo del agua.

Entre los beneficios que podría tener esta construcción, destaca que podría llevar bienes (en especial agrícolas) y pasajeros, aunque estos últimos prefieren viajar en avión. Mientras que en el caso del túnel asiático, su costo originario fue u$s 3,6 mil millones, pero se estima que llegó a los u$s 7 mil millones.

Los antecedentes

En 2015, durante el segundo mandato de Cristina Fernández se creó la Ley 26.776  que obligaba al Estado a generar la vinculación física con la Isla. La normativa establecía como política de Estado la integración física del territorio continental de la República Argentina con su territorio insular de Tierra del Fuego. Eso incluía la necesidad de hacer la conexión marítima a través de buques porta rodantes (así como la continuación de la ruta 40 en Tierra del Fuego).

Por ese entonces, había sido anunciada la creación de un fideicomiso que nunca se conformó. Para viajar desde Río Gallegos, se recorre la Ruta Nacional 3, son 68 kilómetros hasta Monte Aymond – Integración Austral, cruzan a Chile, transitan por las rutas RN‑255 y RN‑257, cruzan en ferry el Estrecho desde Punta Delgada hasta Bahía Azul (30 minutos de travesía) y luego siguen por la isla hasta San Sebastián donde reingresan a Argentina.

Las obras de vinculación marítima se iba a realizar a través de buques porta rodantes. Para ello, se presentaron tres alternativas de ruta:

  • La primera: Punta Dungeness (Cabo Vírgenes) – Espíritu Santo, de 41 kilómetros.
  • La segunda: Punta Loyola (Río Gallegos) – Cañadón Alfa, de 160 kilómetros.
  • La tercera opción: desde Punta Loyola (Rio Gallegos) – Caleta La Misión (Río Grande), 245 kilómetros.

La propuesta de Chile y el aval internacional

La propuesta chilena buscar aportar una solución "definitiva" al conectar de manera directa y estable el continente con la isla, lo que mejoraría la movilidad en esa estratégica zona binacional. El actual sistema de cruce de barcazas enfrenta importantes limitaciones, especialmente en condiciones climáticas adversas que afectan la oportunidad y seguridad de los viajes.

Las autoridades indicaron que con este proyecto "se busca fortalecer la integración regional entre Chile y Argentina, reduciendo los tiempos de viaje e impulsando el comercio internacional y el turismo”. Según medios locales, la iniciativa está impulsada por el gobernador de la Región de Magallanes y Antártica chilena, Jorge Flies. Incluso, la obra fue avalada por expertos noruegos que recorrieron la zona.

En febrero del 2025, una delegación de la Norwegian Tunnelling Network llegó hasta Punta Arenas para presentar modelos de infraestructura desarrollados en zonas remotas y climáticamente adversas, con condiciones similares a la de Magallanes. La obra permitiría conectar entre Punta Delgada y Bahía Azul, sector conocido como Primera Angostura. Según Minuto Fueguino, los expertos noruegos señalaron que un túnel construido sobre roca sería la opción más eficaz y segura en este tipo de terreno. 

De acuerdo con evaluaciones preliminares, la zona de Primera Angostura presenta condiciones geológicas favorables: 50 metros de profundidad de agua, una capa de sedimentos blandos seguida por roca firme y sin fallas estructurales relevantes. Esto facilitaría el diseño y la ejecución del túnel, aunque aún se requiere avanzar con estudios específicos, como perforaciones exploratorias, mapeo geológico, análisis sísmicos y modelos de tráfico. Los expertos aseguran que, una vez habilitada, una conexión fija generaría un aumento del tránsito de entre 10% y 20% en el corto plazo.