La industria automotriz nacional tuvo un difícil 2025 al ritmo del resto de los sectores productivos, debido a la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei. Este 2026 no pareciera traer esperanzas y una importante fábrica ya anunció el parate de su producción y la rebaja salarial.
General Motors confirmó que mantendrá las suspensiones mensuales de la producción en la planta de General Alvear, provincia de Santa Fe, con salarios al 75 por ciento.
La firma continuará este año con el mismo esquema que mantuvo en el 2025 con paradas periódicas de una semana al mes. Por este motivo los empleados cobrarán menos salario. No hay señales de que se vuelva a la producción normal.
Desde General Motors relativizaron esta medida señalando que no hubo caídas de la producción en el último año y que se mantiene el mismo ritmo que ya se había anunciado para este 2026.
Desde el gremio desmienten a la empresa
Sin embargo, desde el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), ofrecieron una versión opuesta a los dichos de la empresa asegurando que el freno responde a la "caída estrepitosa" de las ventas.
En ese sentido, enfatizaron que esto genera una incertidumbre total sobre el futuro de la planta en Alvear, que ya funciona con una reducción del 50 por ciento y tiene alrededor de 600 operarios.
Cabe señalar que el primer freno que tuvo General Motors en su planta de Alvear fue en octubre del 2023, aunque fue por un faltante de piezas importadas. De a poco comenzó a volverse una práctica habitual y para el 2024 se volvió una medida corriente.
Ese mismo año la firma abrió un proceso de retiros voluntarios que alcanzó a unos 800 trabajadores de todo el país, muchos de ellos con hasta 25 años de antigüedad. Fuentes del sector denunciaron que además hubo 33 despidos en 2024 y unos 50 en 2025.
Uno de los motivos que revelaron en aquel momento fue la caída de exportaciones a Brasil de la Tracker, algo que significó un golpe muy duro, ya que el 50 por ciento de la producción local iba para el país vecino.
En 2025, los parates se volvieron mensuales junto con la reducción salarial y la compañía volvió a abrir los retiros, aunque solo 90 empleados lo aceptaron, reduciendo el personal en todo el país a unas 900 personas.
