Tiene 37 años: buscan desesperadamente a una mujer desaparecida en Córdoba

Se llama Jorgelina del Valle Gallego y tiene un delfín tatuado en su hombro izquierdo.

09 de febrero, 2026 | 12.45

Una mujer de 37 años es intensamente buscada en la provincia de Córdoba. Según la información otorgada por el Ministerio Público Fiscal (MPF) se trata de Jorgelina del Valle Gallego, quien se ausentó de su domicilio ubicado en el barrio Nuestro Hogar II de la ciudad capital.

La última vez que Jorgelina fue vista vestía un short y una musculosa. Es de tez trigueña, tiene un lunar en el pómulo izquierdo, tiene una contextura física robusta, mide 1,60 metros de estatura, tiene el cabello castaño largo, por debajo de los hombros, y un tatuaje de un delfín en su hombro izquierdo.

La Fiscalía de Instrucción del Distrito III Turno 1 pidió que se comuniquen aquellas personas que puedan aportar datos certeros sobre el paradero de Jorgelina, con la Unidad Judicial 12 a través del teléfono 351-5642877 o personalmente en la calle José Villegas 2100 en el barrio Patricios de la ciudad de Córdoba.

Hallaron muerta en Los Ángeles a la joven argentina desaparecida

Narela Micaela Barreto, la joven argentina de 27 años que era intensamente buscada por su familia y amigos desde el 23 de enero en la ciudad de Los Ángeles fue encontrada sin vida. El desgarrador hallazgo fue confirmado por su padre y por fuentes del consulado argentino en esa ciudad, quienes indicaron que aún se desconocen las circunstancias de su fallecimiento.

La noticia pone un trágico punto final a días de angustia y movilización. Narela, vecina de la localidad bonaerense de Banfield, se encontraba radicada en suelo estadounidense desde junio de 2024. Había viajado originalmente para asistir a la boda de una amiga y, encantada con el lugar, decidió quedarse a probar suerte trabajando de mesera.

Según relataron sus primas a medios argentinos, uno de sus últimos trabajos había sido como mesera y, recientemente, había comenzado en otro establecimiento. Antes de emprender su aventura en el exterior, Narela atendía un kiosco en Banfield junto a tres de sus primas. Su dominio avanzado del inglés le permitía trabajar como traductora y fue una de las herramientas que le facilitó la adaptación a la vida yankee.

La repatriación de los restos de Narela

La noticia conmocionó a la comunidad argentina en el exterior y a todos los ciudadanos que se sumaron a la difusión de su búsqueda. Según los testimonios recogidos por la prensa, la familia y el círculo cercano de Narela había establecido contacto con la Embajada Argentina en Estados Unidos y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para agilizar trámites y obtener información sobre lo ocurrido.

La joven contaba con todos sus papeles en regla, incluida la visa correspondiente. Las autoridades estadounidenses y argentinas trabajan en conjunto para determinar las causas de la muerte y proceder con la repatriación de sus restos, para que finalmente pueda ser despedida por sus afectos en el país.