Caso Axel González: la defensa de dos imputados cuestionó el operativo en un cementerio y denunció irregularidades

Las autoridades realizaron un allanamiento en el Cementerio Municipal de la ciudad de Fontana. El abogado defensor sostuvo que las pruebas obtenidas no respaldan la hipótesis investigada. La querella pidió imputar y detener a tres policías de la comisaría de Fontana.

30 de junio, 2026 | 13.31

A más de un mes de la desaparición de Axel González en Chaco, la investigación sumó un nuevo procedimiento el pasado domingo. Las autoridades realizaron un allanamiento en el Cementerio Municipal "Jesús de la Buena Esperanza", de la ciudad de Fontana.

Axel fue visto por última vez al salir de su domicilio del barrio Takay de Puerto Tirol, en el área metropolitana de Resistencia, con destino a la vivienda de su ex novia. Cuando no respondió mensajes ni regresó a su casa, la familia hizo la denuncia y se activó un operativo de búsqueda en zonas cercanas al riacho Arazá. En la acusación, la madre apuntó contra agentes de la Comisaría Segunda de Fontana. Horas más tarde, la Fiscalía de Derechos Humanos de la provincia ordenó el apartamiento del jefe de la comisaría, todo el personal de guardia y otros dos agentes de la dependencia policial. 

La defensa de Nicolás Silva y Antonio Íñiguez, dos de los imputados en la causa que investiga el paradero del joven de 21 años criticó el allanamiento realizado en el cementerio. El abogado Miguel Barceló aseguró que el procedimiento presentó "irregularidades" y sostuvo que las pruebas obtenidas no respaldan la hipótesis investigada.

El letrado cuestionó la forma en que fue llevado adelante el operativo y sostuvo que nunca había presenciado un operativo de esas características dentro de una investigación penal. El procedimiento se enmarca en el cambio de rumbo del caso luego del apartamiento de la Policía del Chaco de las tareas investigativas y el traspaso de la pesquisa a Gendarmería Nacional. Desde entonces, la fuerza federal quedó al frente de las diligencias judiciales, mientras la Policía provincial continúa colaborando únicamente en los operativos de búsqueda en el terreno.

En ese contexto, días atrás Gendarmería allanó la Comisaría Segunda de Fontana en busca de prendas de vestir y otros elementos que pudieran aportar información sobre el paradero de Axel. Además, la Justicia ordenó la apertura y peritaje de teléfonos celulares secuestrados en la causa, una medida considerada clave para reconstruir comunicaciones, registros de geolocalización y movimientos previos a la desaparición del joven.

La investigación tiene hasta el momento tres personas imputadas: Omar "Kuno" Gómez, acusado por el delito de amenazas simples, mientras que Silva e Íñiguez enfrentan cargos por presunto encubrimiento. El abogado Barceló sostuvo que ninguno de sus representados tenía teléfonos celulares al momento de los hechos.

La querella pidió imputar y detener a tres policías de la comisaría de Fontana

La semana pasada, la querella que representa a la familia de Axel presentó un nuevo escrito ante el Equipo Fiscal Especial donde solicita la declaración de imputado y la detención de tres funcionarios policiales de la Comisaría Segunda de Fontana, al considerar que la prueba reunida durante la investigación permite sostener una sospecha fundada sobre su posible participación en los hechos que derivaron en el comienzo de la investigación del caso.

La presentación fue realizada por el querellante Ricardo Ariel Osuna, con el patrocinio de la abogada Celeste Segovia y alcanza a los efectivos R.O.B., G.A.M. y C.M.T., quienes integraban el móvil policial N-156 durante la noche del 16 de mayo y la madrugada del 17 de mayo de 2026, cuando ocurrió su desaparición.

Según sostienen los representantes legales de la familia, la hipótesis de una posible intervención policial ya no se apoya únicamente en sospechas iniciales, sino en un "conjunto de testimonios, informes y medidas de prueba que, analizados en conjunto, colocan a personal policial en la escena"

Entre los elementos señalados en el documento al que accedió El Destape se encuentran las declaraciones de A.E.L., quien afirmó que Axel "fue perseguido por efectivos policiales tras ser interceptado por un móvil".  Los testimonios de S.A.E. y J.L.L., quienes describieron movimientos policiales en la zona durante la madrugada; la declaración de R.E., que afirmó haber visto al joven dentro de un patrullero; y los mensajes y videos aportados por L.P.V., donde el propio Axel manifestaba encontrarse rodeado de policías horas antes de desaparecer. La querella también destacó la declaración de la agente C.I.M., quien identificó a los ocupantes del móvil N-156 en la zona considerada de interés para la investigación.

La prueba reunida exhibe "elementos convergentes, independientes entre sí y objetivamente verificables, que ubican reiteradamente a funcionarios policiales de la Comisaría Segunda de Fontana en la secuencia de hechos inmediatamente anterior a la desaparición de la víctima".