La pregunta por cómo es el detrás de los objetos hasta más cotidianos del hogar muchas veces encuentra lugar en nuestra mente, pero pocas veces respuesta. Camila Fuks, @lachicadefadu, es una diseñadora industrial que comparte videos en los que busca responder aquella pregunta.
En su camino profesional, Camila se especializó en el diseño de juguetes, aunque ha hecho todo tipo de cosas, como mobiliario para baños y restauración de viejas sillas de colegio. Sus diseños encuentran lugar en Instagram y TikTok, donde muestra desde el momento que surge la idea hasta la ejecución y resultado. En diálogo con El Destape, explicó cómo es su trabajo como diseñadora industrial, cómo es el proceso de crear un juguete y cuál es el presente de la industria nacional.
Cómo es crear un juguete: de la necesidad a la creatividad y producción
De trapo, porcelana, plástico, los juguetes siempre están presentes sin importar la época. Pero... ¿cómo surge la idea de crear un juguete?, ¿cómo se pasa de la idea a la producción masiva o artesanal? Camila explica que en el caso de los juguetes, su diseño surge de la necesidad de un cliente. "Me dicen 'me gustaría generar un producto sobre tal personaje que tal vez está a la moda’, o se dan cuenta de que hay algo que todavía no está diseñado, no sé, unos dinosaurios que sean articulados". Ahora bien, en el caso de los productores más pequeños, la fórmula cambia. "Hay que acompañarlos un poco más para que entiendan mejor por dónde conviene hacer el producto, con qué recursos, con qué métodos de fabricación y todo", explica Camila.
Camila trae como ejemplo el diseño de dinosaurios que llevó adelante con el método de rotomoldeo. "Es un método de fabricación que es el molde y por un agujero se le mete un líquido -que es el plástico líquido- y empieza a rotar el molde. Entonces queda como adherido el plástico a la superficie, a todo el borde del molde, y después con un tapón se destapa. O sea, se destapa el producto dentro del molde". Su rol fue diseñar desde cero los personajes y que sean tanto atractivos para las infancias como posibles de fabricar. "Siempre ubicamos el tapón en algún lugar en donde no se vea. Por ejemplo, en el caso de los dinosaurios el tapón en realidad es cada pieza. Después se usa como método de unión entre una pieza y otra para que encastren", pormenoriza.
Industria nacional vs. productos importados
Con la gran apertura a las importaciones y la llegada de marcas como Temu y Shein a la Argentina, la industria nacional se encontró con un viejo competidor en medio de un contexto de crisis económica y el cierre de miles de pymes. Pero, ¿cuán diferente es en términos de calidad un juguete importado de uno de producción nacional?, ¿qué ocurre cuando se deja camino libre a las importaciones con el mercado juguetero del país?
Sobre este tema, Fucks retrata: "Lastimosamente cuando se abren las importaciones se empieza a competir en costos y en la elección del producto. Y claramente como diseñadora industrial argentina voy a defender que se proteja la industria nacional: desde los proveedores hasta los trabajadores de una fábrica. Al abrir la importación, estos productos nuevos de Temu y Shein, por ejemplo, empiezan a competir con los que ya hay acá en la industria". El problema no se retrae al diseño industrial, sino que "hubo un impacto real" en industrias como la textil, que se ven al día de hoy surfeando la ola de la caída del consumo interno.
En el caso de productos 100% argentino, su fabricación depende mucho de qué tan grande es la empresa, la inversión, recursos y si se tiene una fábrica o hay que tercerizar la producción. "Cuanto más baja es tu posibilidad, el producto va a ser más artesanal, con recursos más escasos, tal vez. Y cuando uno ya piensa producir en gran escala, como los productos de plástico, ahí se cuenta con una inversión muy elevada, porque de por sí, para generar el molde necesitás una inversión altísima", concluye la diseñadora.
